El juicio se celebró el miércoles en el juzgado de lo Penal número 1 de Ibiza. | Daniel Espinosa

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Un año y seis meses de prisión e indemnizar a la víctima con 7.400 euros. Es la pena impuesta por la titular del Juzgado de lo Penal número 1 de Ibiza, Clara Ramírez de Arellano, a un turista alemán acusado de abusar sexualmente de una empleada de un supermercado ubicado en Platja d’en Bossa.

El acusado, N.C., de 42 años y nacionalidad alemana, reconoció los hechos en el juicio celebrado el miércoles y aceptó el acuerdo de conformidad que incluía una suspensión de la pena de prisión durante un periodo de dos años. La medida de gracia será revocada si el condenado vuelve a delinquir. La suspensión de la pena también queda condicionada al pago de la indemnización acordada.

Empujón y tocamientos
Los hechos juzgados se remontan a la madrugada del 30 de mayo de 2014 cuando el acusado, que no cuenta con antecedentes penales, entró en un supermercado ubicado en los apartamentos Ébano, en Platja d’en Bossa, y se dirigió a la empleada con gestos obscenos y profiriéndole «requerimientos sexuales».

El Ministerio Fiscal y la acusación particular calificó los hechos como un delito contra la libertad sexual, correspondiendo una indemnización de 600 euros por las lesiones y 6.800 por daño moral.

Según el escrito de acusación, ante la negativa de la mujer, el acusado, «con ánimo libidinoso y aprovechando que no había nadie en el estatablecimiento, agarró fuertemente a la mujer por los brazos y la empujó contra la pared, tocándole pechos y glúteos por encima de la ropa».

El acoso fue a más y el hombre se bajó el pantalón y la ropa interior, «al tiempo que le decía a la mujer que quería hacer el amor con ella». El relato añade que la víctima logró zafarse del hombre y salió corriendo del establecimiento.

Como consecuencia de estos hechos el acusado produjo a la mujer policontusiones que requirieron de asistencia médica, lesiones que tardaron 14 días en sanar y un día de baja.