Los constructores y los sectores de actividad vinculados acusan desde hace meses un problema de falta de materias primas, así como un encarecimiento de estos productos. | Daniel Espinosa - Archivo

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Los constructores de Ibiza y Formentera están muy preocupados por la escalada de precios de los materiales de la construcción, lo que pone en peligro la viabilidad de multitud de obras que ya están en marcha porque quedan totalmente desfasados los presupuestos.
De hecho, según explicó la presidenta de la Asociación de Constructores de la Pimeef, Consuelo Antúnez, en estos momentos, y con las constantes modificaciones de precios, «los presupuestos hay que hacerlos con una vigencia de una semana», cuando lo habitual es que, como mínimo, sea de 90 días.

Preocupan especialmente las licitaciones de obra pública porque «se licita una obra, se ofrecen unos precios y resulta que después no se puede llevar a cabo porque los costes son mucho mayores de lo que se presupuestó en su día». Consideran los empresarios de la construcción que «es un asunto que hay que resolver» porque , «aunque la ley de contratos está muy clara, ha surgido esto que lo cambia todo», puntualizó Antúnez.

Y es que en el último año se han registrado subidas de precios que superan el 100 % en el caso del cobre; el 30 % en la madera y el acero; un 78 % en el caso del acero coarrugado; un 56 % el aluminio; un 85 % las mezclas bituminosas y un 70 % los tubos de PVC.

Renegociaciones
Estos elevados incrementos de coste, al no estar reflejados en los presupuestos de las obras, obligarían a renegociar los precios con las administraciones públicas.

Además de los costes, otro factor que está afectando negativamente al sector de la construcción es la escasez de materias primas, cuya fabricación se paralizó durante la pandemia.

En este sentido, Consuelo Antúnez señaló que no cree que se llegue a paralizar ninguna obras por la falta de materiales, «pero los plazos serán otros a los previstos». Como ejemplo, apuntó que, si un ascensor tarda una media de ocho semanas en llegar a la isla, «ahora tardaría 16 semanas».

«Las producciones van más lentas en general», insistió la presidenta de la Asociación de constructores de Pimeef, «pero espero que no lleguemos a que haya un desabastecimiento total».

Otro sector que se verá, en este caso en un medio plazo, por el desorbitado incremento de los costes de las materias primas en la construcción, es el de la venta de viviendas, ya que al elevarse su coste de construcción repercutirá en el precio final del producto.

Penalizaciones
Hay que recordar que muchos contratos de obra, tanto pública como privada, pueden establecer penalizaciones si no se cumplen los plazos de entrega, aunque en este caso serían de difícil aplicación ya que los retrasos no serían imputables a las constructoras.
La escasez de materias primas afecta también a sectores como la madera, la carpintería metálica y la venta de electrodomésticos, entre otros, lo que finalmente también acaba afectando al plazo de entrega de muchas obras, que puede llegar a ser superior a tres meses.

Otro problema con el que se encuentran tanto los constructores como los sectores vinculados es la escalada del precio de la luz desde mediados de verano, lo que supone un coste añadido que deben sufragar las empresas.

Crisis en el transporte por la falta de camioneros

El sector del transporte pitiuso no está notando todavía los efectos de la escasez de materiales de construcción, aunque sí que se encuentra inmerso en una pequeña crisis por la falta de personal.

El presidente de la Asociación de Transportistas de la Pimeef, José Raya, reconoció de hecho que «lo más preocupante en estos momentos para las empresas de transporte es la mano de obra». Tanto es así que llegó a vaticinar un futuro bastante negro para el sector en las Pitiusas: «lo que está pasando en Gran Bretaña lo vamos a ver aquí quizás en menos de un año», sentenció.

Raya achacó esta escasez de conductores a diferentes factores, entre los que destacó básicamente el económico. «Entre lo que cuesta sacarse el carnet de camión y el Certificado de Aptitud Profesional (CAP), el tiempo que se necesita y lo poco que se paga, cada vez hay menos consultores, lo que supone un grave problema para el sector», aseguró.

Una problemática que a medio plazo, podría provocar el cierre de empresas «porque ya se están empezando a quitar trabajadores unas a otras en Ibiza», concluyó el presidente de los transportistas de Pimeef.