Óscar Molina no pudo contener las lágrimas a su llegada a Ibiza al ver la cálida bienvenida que le habían preparado familiares y amigos. | Toni P.

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El recientemente reconocido con su primera estrella Michelin, el chef Óscar Molina (La Gaia), aterrizó ayer al mediodía en el aeropuerto de Ibiza. Allí le esperaba un nutrido grupo de amigos y familiares para darle la bienvenida que se le da a los campeones a su vuelta a casa. Su pareja, Natalia, junto con sus hijos Marc y Xavi, ensayaban y decidían junto a los demás integrantes de la comitiva de bienvenida el cántico más adecuado a la llegada de la estrella: «We are the champions, ¿o el Lolo lolo [entonando los acordes de Seven Nations Army]?», consultaba nerviosa a sus amigas. De esta manera, a su llegada, el chef ejecutivo del restaurante La Gaia (Ibiza Gran Hotel) no pudo evitar emocionarse al encontrarse con tal bienvenida. Cogiendo aire y secándose los ojos, el chef atendió en el mismo aeropuerto a las preguntas de Periódico de Ibiza y Formentera.

-¿Cómo se siente al haber sido premiado con la Estrella Michelin?

-Estoy muy feliz. Y con este recibimiento que me he encontrado ¡imagínese!, con muchas ganas de disfrutarlo.

-¿Qué supone para usted una distinción como ésta?

-El reconocimiento a una trayectoria de siete años, que no ha sido fácil. Al enorme trabajo y muchísimo tiempo que he pasado junto a mi equipo. Ahora mismo no le sabría decir qué supone; lo que toca ahora es disfrutarlo y prepararnos para lo que está por venir.

Molina, recibido por familiares y amigos a su llegada al aeropuerto. Foto: Toni P.

-¿Le supone algún tipo de responsabilidad o presión?

-Ahora mismo lo único que hago es disfrutarlo. No le puedo decir lo que supondrá más adelante, lo que toca ahora es disfrutarlo con los amigos, la familia y, sobretodo, con los compañeros, que el premio también es suyo.

-Esta es la segunda estrella Michelín que aterriza en Ibiza. ¿Cree que Ibiza se está convirtiendo en un destino de interés gastronómico?

-Sin ninguna duda. Ibiza lo tiene todo. Tiene la parte de la gastronomía tradicional, que es muy potente, y a la vez también están viniendo grandes estrellas y grandes firmas que le dan ese punto de fun dinning o estrellas que hasta ahora faltaban. Hay gente muy potente que pronto posicionará a Ibiza en el panorama gastronómico no solo nacional sino también internacional.

-¿Cómo definiría su cocina?

-¡Uf! Es una cocina muy personal. Pasamos mucho tiempo intentando hacer o explicar de manera gastronómica o artística nuestras vivencias. No solo las mías ya que trabajamos con un equipo de muchas personas en el que cada uno aporta su propio talento y su detalle. Al final es el desarrollo de un grupo de gente que lo vive de la misma manera y que intenta expresarse de esta manera.

-¿Qué me puede decir del producto local?

-El producto local es fundamental. En Ibiza tenemos un producto de primera calidad; sería absurdo ponerse a buscarlo en otros lugares.

-¿El hecho de haber recibido la Estrella Michelín afectará de alguna manera a la carta?

-Haremos la evolución que hacemos cada año. Ahora mismo estamos en el momento de parón, pero cuando llegue la temporada tendremos lista una oferta nueva. Trabajamos los dos menús, el Posidonia y el Tánit, el menú largo (Posidonia) será todo de nuevas propuestas, mientras que en el Tánit ofreceremos los platos que nos han gustado de años pasados para tener propuestas diferentes.