De izq. a der.: Ana Gordillo, José Antonio Roselló y Consuelo López. | Archivo

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El sector hotelero pitiuso expresó ayer su «malestar» por no haber podido participar y ni siquiera opinar en la elaboración de la nueva ley turística balear. Según manifestó la presidenta de la Federación Hotelera de Ibiza y Formentera, Ana Gordillo, «nos reunieron el viernes para plantearnos la reforma de la ley antes de presentarla el lunes, todo de prisa y corriendo y todo ya cocinado», indicó.

Aunque reconoció que «aún hay que esperar para conocer la letra pequeña de este borrador, nos suscita un cierto malestar que estas medidas sean planteadas únicamente para el sector hotelero y no para el sector turístico en general». Más aún , abundó Gordillo, «teniendo en cuenta que el sector hotelero balear es uno de los referentes nacionales no sólo por el convenio colectivo, que es el mejor de España, sino también por las medidas en materia de salarios y de prohibición de externalización. En esta materia somos pioneros», recordó la presidenta de los hoteleros pitiusos.

[El Consell de Ibiza se entera de la nueva ley por la prensa]

En cuanto a la digitalización y la sostenibilidad que plantea el borrador de la nueva ley turística balear presentada el pasado lunes por el Govern balear en Madrid, Ana Gordillo recordó que todas las reformas que se llevan a cabo en los hoteles «ya van encaminadas en esta línea porque es el futuro, por lo tanto no nos tiene que venir ninguna ley a decir si tenemos que hacer esto o lo otro porque nosotros vamos por delante de la legislación en esta materia y no necesitamos imposiciones de este tipo». En todo caso, matizó, «lo que se debería hacer es incentivar a que todo el sector hotelero se adapte a estas medidas»

No es el momento
Asimismo, recordó que ahora «no es el momento para hacer según qué cosas» ya que el sector hotelero viene de dos años muy difíciles y todavía está la incertidumbre de si en los próximos años se podrán alcanzar niveles de ocupación prepandemia. «Hay incertidumbre, aún no tenemos una situación equilibrada y estable, por lo que estas medidas deberían adoptarse a largo plazo, si es que se quieren implementar», subrayó.

Para Gordillo, lo que hay que hacer en estos momentos «es velar por la empresas y que tengan músculo para aguantar, no venir a imponernos ahora determinadas medidas para dejar empresas atrás».

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Por su parte el vicepresidente de la asociación empresarial CAEB en Ibiza y Formentera, José Antonio Roselló, coincidió en que hay que esperar a tener el proyecto de ley escrito «con pelos y señales» para poder hacer una valoración profunda, aunque destacó que «se trata de un conjunto de medidas de muy diversa naturaleza que necesariamente van a crear un problema grave desde el punto de vista financiero y operativo al conjunto de empresas, y especialmente a lo que podríamos llamar la hotelería independiente, que en Ibiza es mayoritaria».

Aunque, según Roselló , los objetivos que persigue esta ley son «loables», tanto «en política como en cuestiones de impacto empresarial las cosas hay que hacerlas muy meditadamente». Asimismo, manifestó su desconocimiento de si esta ley se había consensuado con alguien, y puntualizó que «a mí no me consta que se haya consensuado con nosotros».
Al margen de esto, recordó que los objetivos de cualquier ley «deben ser asumibles y se deben poder implementar en los períodos de tiempo adecuados», ya que lo contrario se podría llevar «el tejido productivo por delante».

Y frente a la desconfianza de la patronal hotelera, desde el sindicato Comisiones Obreras (CC.OO) valoraron «muy positivamente» el texto de la futura ley de Turismo. Una ley en la que, según la secretaria general del sindicato en las Pitiusas, Consuelo López, han participado en su redacción e incluye todas las propuestas que pusieron sobre la mesa.

Satisfacción sindical
«Es una buena ley porque moderniza el sector turístico», manifestó López, «y para nosotros lo más destacable es el aspecto laboral, ya que es la primera vez que en una ley se intenta mejorar no sólo la infraestructura turística, sino que se toman medidas en beneficio físico de los trabajadores». En este sentido, destacó como ejemplo la obligatoriedad de instalar camas motorizadas para facilitar el trabajo de las camareras de pisos, lo que calificó como «gran avance» que, en un principio, se exigirá a los hoteles de cuatro y cinco estrellas «y en un plazo de seis años se seguirá con el resto», recordó la secretaria general de CC.OO en las Pitiusas.

Asimismo, Consuelo López alabó la apuesta por la sostenibilidad del nuevo texto legislativo ya que «queramos o no, hay que ir por ese camino porque ya vemos cómo está el mundo».