Carlos Martorell (i) y John Broekman (d). | Conrad White

0

John Broekman es un holandés que está afincado en Ibiza desde el año 1992. Vino a la isla para trabajar como gerente de la empresa de decoración y mobiliario Decorum. Y, desde el momento en que puso su pie en Ibiza, se sintió como en casa. Muy enamorado de la isla creyó que era el lugar idóneo para tener una muy buena vida y que, trabajando con tesón y mucha disciplina, conseguiría el éxito.

Está casado con Leah Tilbury, una inglesa que también lleva muchísimos años en Ibiza, hija de mis amigos Lance y Patsy, de los tiempos hippies.

John conoció a Leah en Sant Carles, en una fiesta en el campo, al calor de una hoguera. Se enamoraron, y en junio celebrarán su veinticinco aniversario de boda.

Leah es directora creativa de la marca internacional de maquillaje y cosmética ‘Charlotte Tilbury’, empresa    que creó su hermana Charlotte, y que compró Perfumes Puig.

Tienen dos hijas muy guapas. Sofia y Bella también trabajan para la empresa familiar de cosmética, de la que son embajadoras. John está muy orgulloso de ver cómo las mujeres de su familia toman el poder.

John Broekman estudió marketing. Y, trabajando en Decorum, aprendió interiorismo, paisajismo y construcción.

El año 2000, John y su mujer crearon Las Banderas, en la playa de Mitjorn de Formentera. Y desde ese año 2000 ha enfocado mucho su trabajo en la construcción de casas. Es un hombre muy trabajador y muy creativo. Su equipo lo forma gente profesional muy joven, por lo que se siente muy afortunado.

The Blue Pearl (La Perla Azul) es el curioso nombre que le ha puesto a sus dos oficinas de arquitectura. Porque las perlas azules representan verdad, tranquilidad, confianza y valentía.

Hace 25 años John abrió su primera oficina en la calle principal de Santa Eularia, convertida hoy en un showroom para sus clientes.

Y ahora está acabando la segunda oficina, reconstruyendo una casa payesa, en la carretera de Sant Josep, donde mostrará a los clientes su idea de la casa ideal de estilo payés ibicenco.

Las casas que construye ‘The Blue Pearl’ parecen auténticas casas de campo ibicencas, con un diseño interior de muy buen gusto. John dice que lo importante es el alma. Y quiere crear hogares. Porque le gusta la simplicidad de las casas payesas construidas con elementos de la naturaleza, que les dan un enfoque familiar.

Sus clientes son ingleses, alemanes, belgas, austríacos, holandeses y españoles.

En broma, cuando sus amigos le oyen hablar en español, le llaman «guiri payés». Y él mismo dice que es un payés.

En junio, John Broekman presentará, en el Centro Cultural de Jesús, un libro de fotos de sus trabajos en gran tamaño.

La idea de hacer el libro la tuvo, durante el primer confinamiento, junto a su amigo el fotógrafo Conrad White, que le presentó a un editor.

A John y a Leah Broekman no les gusta mucho la marcha nocturna. Son amantes del campo, de su huerto, de sus animales y del mar. Han vivido en Sant Carles, en Portinatx, en Santa Eularia, en Cala Sant Vicent y en Formentera, que es su segunda casa.

Le deseo a John que su libro, con las fotografías de sus trabajos, tenga un gran éxito.