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El conocido y prestigioso escultor ibicenco Juan Carlos Tur (Ibiza, 1976) mostrará sus trabajos en Sa Nostra, la sala que tiene el Consell d’Eivissa en la calle Aragón de Vila, desde hoy y hasta el 6 de mayo en el marco de una exposición que organiza la máxima institución insular y que ha recibido el nombre de Modelant, creant i donant forma a la fantasia.

Ha sido comisariada por Lina Sansano, directora del Museu Etnogràfic d’Eivissa, y en ella se podrán disfrutar una amplia selección de más de 130 obras de distintos tamaños que suponen un recorrido por la trayectoria de este artista, considerado como uno de los escultores de animación y cómics más reconocidos del mundo.

Según explicó ayer Tur a Periódico de Ibiza y Formentera la exposición no está dividida en partes aunque si hay una zona en la que se aprecia la evolución de su trabajo durante los dos últimos años. No en vano, aunque no ha abandonado su pasión por el cine, las series, los cómics y Walt Disney, el haber comenzado a trabajar con el reconocido ilustrador de amplia trayectoria en Estados Unidos o Francia Tony Fernández, ha marcado un antes y un después en sus esculturas dándoles «un toque más especial, mucho más colorido y original, cercano a obras de Dalí o de Picasso».

Amplia selección

La muestra también recoge una selección de obras inspiradas en el mundo de los super héroes o sagas del cine como Star Wars junto a otras surgidas de su imaginación.

Entre ellas, llama la atención una vitrina con una serie de figuras de Disney como el Pato Donald o Mickey Mouse con trajes pageses tradicionales de Ibiza o un diorama que tiene una preciosa historia detrás. Según confirmó Tur a este periódico le tiene «un cariño especial» porque es la primera que realizó cuando decidió ser escultor de forma autodidacta con 30 años, dedicándole cinco meses, y teniendo finalmente un gran éxito en un salón del cómic que ya no existe.

Además, incluye 9 piezas que el escultor ibicenco ha vendido por España y Europa y que cedido generosamente y de forma desinteresada sus propios dueños. Incluso, hay una serie que acaba de vender hace apenas tres semanas a un reconocido exjugador profesional de hockey que se acaba de comprar una casa en Ibiza.

Cien por cien originales

El principal punto en común de todas ellas es que han sido elaboradas al cien por cien por el propio artista «partiendo de cero y sin ningún molde previo» como emplean algunas compañías que fabrican al por mayor o en serie. Por ello sus piezas «son únicas en el mundo».

Además, dependiendo del tamaño varían los materiales que usa, desde una masa con pasta de agua hasta papel de aluminio endurecido o una resina epoxi especial que se asemeja a la plastilina que usan los niños pero en la que se tienen que mezclar dos materiales. Todo ello, siempre esculpiendo y posteriormente montando pieza por pieza, haciendo especial hincapié en los pequeños detalles y siendo capaz, para que no se le estropee nada, de trabajar con tres o cuatro esculturas a la vez.