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A dos semanas de Semana Santa, en plena época de Cuaresma, el bullit de verduras es una buena opción para quienes deciden seguir guardando esta penitencia, pero también para quienes han decidido no comer carne y, como no, para quienes deciden comer este plato simplemente por que les apetece.

Marilina Juan, en el puesto del mercado de Santa Eulària que lleva su nombre, explicaba durante la mañana de ayer que el producto de la temporada en la que estamos oscila entre el brócoli y la coliflor. Sin dejar de lado las sabrosas fresas recién llegadas desde el mismo huerto de Marilina, que destacan con su rojo entre la gama de verdes de la temporada.

Zanahorias, uno de los ingredientes del 'bullit'. Foto: Toni P.

En la cesta de la compra de Nieves Marí, se encontraba brócoli y judías verdes. «Pero las judías verdes no son de temporada», apuntaba Marilina tras el mostrador, «las cultivan en invernaderos, ¡con calefacción y todo!. Aquí es imposible sembrarlas ahora». Marí tenía la intención de usar los ingredientes que le compraba a Marilina para elaborar un bullit de verduras. El mismo plato que Marián Cardona, que también escogía las mejores judías en el puesto de Marilina, «este bullit es muy típico payés», subrayaba.

Ingredientes

Patata, judía verde tierna, zanahoria, alcachofa, huevo cocido, guisante... Hasta aquí las vecinas de Santa Eulària estaban de acuerdo, también en usar el guisante congelado. Pero Cardona prefiere hacer este bullit con coliflor mientras que Marí usa brócoli. Aunque ambas coinciden en que la manera tradicional de hervir las verduras es «en una olla grande llena de agua», tal como explicaba Nieves, ninguna de ellas lo cocina de esta manera. Tampoco coinciden en la técnica que usa cada una: mientras Marián utiliza la olla a presión, Nieves explicaba que se ha acostumbrado a hervirlo todo al vapor, «en diez minutos de reloj lo tienes listo. Todo junto menos el brócoli, que se le echa al final para que no se deshaga». Marí remataba su argumento con un «además tarda menos que en la olla a presión», dirigido a su vecina.    Las dos eulariencas sí se ponían de acuerdo en que ni la cuaresma ni el vegetarianismo son las razones por las que han elegido el bullit de verdura, «no necesitamos ninguna razón concreta para hacer este plato, «por que está bueno y punto» apuntillaba Cardona. Además ambas apuntaban a que este plato se cocina durante todo el año, y que los ingredientes varían según la temporada en que nos encontremos, «en verano se le echa más judía y más guisante y menos, o nada, de coliflor o alcachofa», explicaba Cardona.

Algunos de los ingredientes necesarios. Foto: Toni P.

Precios

«Ahora mismo no está nada barato», reconocía Marilina, «la misma compra en verano costaría la mitad», explicaba en referencia a la compra necesaria para la elaboración de un simple bullit de verduras. Como ejemplo ponía el caso de la judía verde, «ahora mismo está a 11 euros el kilo, mientras que en verano estaría a 3,54». Son precios que, en muchos casos, varían en función de la temporada, ya que el brócoli, que ayer se encontraba a 1,90 euros el kilo, «en verano está más caro: sobre unos dos euros», tal como explicaba Juan. La alcachofa, a 3,90 euros el kilo, es uno de los productos que solo se encuentran durante su temporada, en invierno,    «lo que traen en verano es de países del norte y es muy mala y muy cara», contaba la tendera. La zanahoria se encuentra durante todo el año y está a 1,50 el kilo. El guisante «es uno de los productos más caros y en verano no hay», explicaba Juan. Su precio es de siete euros el kilo (no es de extrañar que Nieves y Marián prefieran usarlo congelado).

Una clienta escogiendo entre los productos. Foto: Toni P.

La patata, que «en verano está más barata», tal como recuerda Marilina, tiene un precio de 1,80 euros el kilo (en verano no pasa de 1,20). El huevo payés se vendía ayer a cuatro euros la docena. Un precio que Marilina no sabe si se podrá mantener debido al aumento del precio de la comida para estos animales que «ha subido más del doble». Además, Marilina explicaba que el huevo también es un producto que se ve afectado por la temporada: «En verano apenas ponen huevos, y en navidades tampoco. Se ve que los extremos no les gustan a las gallinas».