Operarios de Aqualia trabajan en la reparación de una tubería de la red de distribución de agua.

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El portavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Ibiza, José Luis Rodríguez, pidió el pasado lunes al alcalde, el socialista Rafa Ruiz, que haga «un esfuerzo» para llevar a Pleno el pliego de condiciones para la adjudicación de la nueva contrata del agua del municipio. Un ruego al que Ruiz ni siquiera contestó. Y es que la situación del contrato de suministro de agua en la capital ibicenca es, cuando menos, sorprendente.

El servicio lo presta en estos momentos la empresa Aqualia. Lo hace bajo un contrato «extinguido» que caducó nada menos que en 2010, siendo alcaldesa la también socialista Lourdes Costa. El Gobierno municipal sacó a concurso el nuevo contrato, pero no se presentó ninguna empresa y, además, Aqualia lo recurrió porque no se había firmado la finalización del anterior. Este recurso prosperó y, en 2012, la Justicia impuso una prórroga del contrato con Aqualia hasta 2015.

Dos años antes, en 2013, el Ayuntamiento, gobernado entonces por el PP, desiste de la tramitación recurrida y acuerda fijar el 30 de septiembre de 2013 como fecha de «inicio de la reconversión de la concesión y de inicio de los trámites de una nueva licitación para el 31 de octubre de 2015», según explicaron fuentes conocedoras del caso a Periódico de Ibiza y Formentera.

Sant Antoni

El Consistorio intentó mancomunar el servicio con el Ayuntamiento de Sant Antoni con el fin de «aplicar una economía de escala», sin que ello fuera posible debido a que la Villa de Portmany no podía esperar el tiempo necesario para crear esta mancomunidad. Sant Antoni presentó su propio concurso y concurrieron nada menos que «las siete principales operadoras del país que, sin incrementar las tarifas al ciudadano, presentaron ofertas con un canon fijo de libre disposición para el Ayuntamiento de entre 10 y 12 millones de euros». En este sentido, las mismas fuentes señalaron que «es fácil estimar qué canon podría obtener Ibiza si la facturación del servicio en Sant Antoni es la mitad, es decir, podría lograr entre 20 y 25 millones de euros». «Sería», añadieron, «la mayor inversión de la historia para conseguir un servicio del agua que solucione el problema existente».

Asistencia técnica

Sin embargo, el socialista Ruiz no hizo ningún movimiento al respecto. Su única acción en lo que al suministro del agua se refiere ha sido contratar «una asistencia técnica externa para elaborar los borradores de los pliegos». Un contrato del que «ya se han cumplido los plazos» y de cuyo resultado nada se sabe, tal y como puso en evidencia el portavoz de Ciudadanos en el Pleno celebrado el lunes.

El apunte

Un suministro sin contrato y con tarifas sin justificar

Las fuentes consultadas por este rotativo explicaron este viernes que Aqualia presta en estos momentos el servicio de suministro de agua «sin cobertura contractual». «Se ha prescindido totalmente del procedimiento legalmente establecido», añadieron.

Las mismas fuentes mostraron su sorpresa por «la inactividad manifiesta» del Gobierno del socialista Ruiz en este sentido e indicaron que esta situación, sumada al hecho de que se mantiene «la estructura retributiva del contrato extinguido con Aqualia» podría dar lugar a «responsabilidad contable», es decir, «acción u omisión atribuible a quienes recauden, intervengan, administren, custodien, manejen o utilicen caudales o efectos públicos».

Por ello se preguntaron «hasta cuándo va Ruiz a permitir que Aqualia, sin ningún contrato, siga cobrando unas tarifas a las que no tiene derecho» dando a cambio a los ibicencos «un servicio obsoleto, que necesita fuertes inversiones y que no permite aplicar mejoras técnicas para realizar una gestión inteligente del agua».