Decenas de turistas pasean y compran recuerdos en el histórico barrio de la Marina. | Daniel Espinosa

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Ambiente jocoso, calles llenas de turistas, terrazas colmadas de gente con ropa de verano y largas colas de curiosos ante las tiendas de souvenirs. Con esta «extraordinaria» afluencia de personas despertó este lunes el barrio de la Marina.

«El ambiente desde Semana Santa es muy bueno. Es cierto que en mayo ha decaído un poco, pero estamos satisfechos con el arranque de la temporada turística», explicó Crespo Sánchez, encargado del emblemático bar La Estrella. Este local, que se mantiene abierto durante todo el año, es uno de los míticos cafetines que abarrotan la Plaça sa Tertúlia.

Un gran reclamo

Una zona que, por su ubicación cerca del puerto y la atmósfera veraniega que desprende, sigue siendo un gran reclamo turístico. Es por eso que ningún negocio del puerto y de la Marina se ha quedado rezagado y, desde principios de abril, han trabajado intensamente para ponerse a punto de cara a la temporada turística y recuperar el nivel de ganancias del año 2019.

Sin ir más lejos, comerciantes de la zona adelantaron a Periódico de Ibiza y Formentera que las ventas de los locales han aumentado entre un 15% y un 20% desde Semana Santa con respecto al mismo periodo del año anterior.

«Es un no parar. La terraza siempre está llena. Esperamos superar las ventas alcanzadas en prepandemia», subrayó con entusiasmo uno de los empleados del bar La Estrella.

En este sentido, destacó que la gran mayoría de sus clientes son turistas, especialmente franceses e italianos. Sin duda, se vuelve a respirar un gran ambiente de optimismo entre los negocios de la Marina tras los altibajos sufridos en los últimos dos años por los vaivenes de la pandemia.

«La gente tiene muchas ganas de divertirse, de recuperar la normalidad y el tiempo perdido. Quieren disfrutar del verano en Ibiza. Por este motivo, esperamos mejorar esta temporada los niveles conseguidos hace tres años», explicó Cristina Gisbert, la propietaria de la tienda Cris Ibiza Shop mientras se tomaba un respiro cerca del muelle.

Cautela

No obstante, hay comerciantes que prefieren ser cautelosos y valorar más fríamente la situación actual. «Es cierto que prevemos una gran afluencia de turistas, pero también somos conscientes de las perturbaciones en la oferta que ha causado la invasión rusa de Ucrania», subrayó el gerente del restaurante Formentera, Nicolae Lucasseo.

Asimismo, este empresario espera que, a pesar de los problemas en la cadena de suministro y la subida de los precios, la temporada sea muy positiva para el sector. En esta línea se mostró también Elisa Roselló, la representante de la Federación de Comerciantes de la Marina.

Roselló señaló a este medio que es cierto que las previsiones para este verano son muy buenas, pero es importante no precipitarse. «Hay que esperar un poco para hacer una valoración clara de cómo será la temporada», explicó con incertidumbre. No obstante, la representante de la Federación de Comerciantes de la Marina se mostró muy positiva y señaló que espera alcanzar las ventas prepandemia este verano y, por supuesto, superar con creces el beneficio en los resultados de 2021. «De momento, hemos rebasado las cifras registradas en el mismo período del año pasado. Deseamos que esta situación se mantenga durante los meses estivales», puntualizó Roselló.

Sin duda, el inicio de la temporada ha arrancado fuerte en la Marina y es por eso que entre todos los comerciantes reina un gran optimismo.

«Es un placer ver cómo los turistas se paran continuamente para echar un vistazo en la tienda de ropa», señaló Gisbert. Muy cerca de su local, decenas de visitantes, ataviados con ropa veraniega, se entretenían en ojear auténticos souvenirs con sabor ibicenco: desde pequeños botes de sal de mesa hasta varios elementos de artesanía local. Estos son algunos de los productos que más llamaron ayer la atención de los turistas en la Marina.