Instalaciones de la obra civil de la depuradora de Ibiza, casi finalizadas desde hace años. | Marcelo Sastre

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«Si viéramos el río de mierda que suponen 25.000 m3 de agua mal depurada, cada día, bajando por un torrente de Ibiza, seguro que las instituciones se pondrían las pilas para hacer algo». Muy indignado se mostró ayer el tesorero de Alianza por el Agua, Rafael Tur, a la hora de valorar la información que daba Periódico de Ibiza y Formentera el pasado sábado: el Ministerio de Transición Ecológica no prevé iniciar las excavaciones arqueológicas y retomar los trabajos de instalación de las canalizaciones entre la depuradora de Ibiza y la futura estación de bombeo hasta otoño.

«Las administraciones consideran que todo sigue por su cauce normal, con los tiempos de la administración, pero la naturaleza no espera», advirtió Tur, «la depuradora contamina cada día y vamos cargándonos poco a poco el litoral de la isla. Vamos matando a la planta más longeva del planeta (la posidonia entre Ibiza y Formentera), cada vez que llueve contaminamos el puerto de Ibiza que es Patrimonio de la Humanidad y parece que no pase nada».

Es por ello que pidió una «conjura» de las instituciones. Un frente común que haga llegar la voz de Ibiza al Gobierno y exija de manera firme que se tomen medidas. «Sufrimos a un asesino silencioso. Esa contaminación mata nuestro ecosistema marino poco a poco y genera daños irreparables. Cuando hay un incendio, como se ve, se actúa lo más rápido que se puede. Con esto también hay que hacer algo», valoró.

Ayuntamientos

Desde el Ayuntamiento de Vila expresaron su deseo de que las obras fueran más rápido, aunque indicaron tener constancia «de que el Gobierno del Estado está cumpliendo con celeridad todos los pasos (administrativos), puesto que acumulan varios retrasos motivados principalmente por las dos modificaciones del proyecto que se han tenido que hacer».

Recordaron que la primera modificación del trazado provocó un retraso de más de un año en las obras. Un cambio motivado por las alegaciones del Ayuntamiento de Santa Eulària y de la Dirección General de Recursos Hídricos de Balears.

También indicaron que, además de todo el municipio de Ibiza, parte de Sant Antoni (Sant Rafel) y todo el crecimiento de Santa Gertrudis, Puig den Valls, Jesús y otros núcleos de Santa Eulària tienen su red de fecales conectada a la depuradora actual, que vierte la totalidad de su caudal mal depurado al mar.

«Somos los primeros interesados en que esta cuestión se resuelva lo antes posible. Esperamos que no se soliciten más modificaciones puesto que cada una de ellas significa ralentizar las obras de una infraestructura muy necesaria para la isla de Ibiza».

Por su parte, desde el Ayuntamiento de Santa Eulària también manifestaron entender «que una obra pública de gran magnitud suele registrar algunos retrasos puesto que siempre hay imponderables que no se pueden controlar». Sin embargo, criticaron la situación actual de parálisis en los trabajos «ya que parece que los retrasos se deban a una cuestión que está autorizada desde enero por el Consell Insular y que el Ministerio, que desarrolla esta infraestructura, no ha podido destinar el presupuesto necesario».

Consideraron que una situación que para el Ministerio puede parecer «una cuestión técnica menor», para los vecinos de Santa Eulària des Riu implica «soportar una depuradora obsoleta, sin los sistemas de filtrado adecuados, y con los vecinos de la zona de Jesús sufriendo malos olores».

«Hace años que la nueva depuradora debería estar hecha, es cierto, pero mirando hacia el futuro, entendemos que hay que poner todos los medios necesarios para acelerar el proceso y acabarla cuanto antes. Que no se retarde más porque las personas a las que debe dar servicio se lo merecen y ya han sufrido bastante los inconvenientes que generan estos retrasos», valoraron.
El alcalde de Sant Antoni, Marco Serra, lamentó que «una vez más, infraestructuras importantes para la isla de Ibiza sufran retrasos de varios años». Para Serra se trata de un tema al que se debería haber dado mayor prioridad, dado que es una infraestructura que debía estar lista en 2020 y finalmente no estará terminada, al menos, hasta 2024.

La concejal de Medi Ambient de Sant Antoni, Neus Mateu, pidió una nueva reunión de la Comisión de Medio Ambiente sobre la depuradora para conocer de manera directa su situación y deseó que en septiembre las obras sigan su curso sin interrupciones