Imagen de archivo de la desaladora de Santa Eulària.

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La Agencia Balear del Agua y la Calidad Ambiental (ABAQUA) tiene previsto licitar en 2023 el proyecto de redacción de los trabajos para la puesta en marcha de una nueva línea en la desaladora de Santa Eulària. Su producción alcanzaría los 5.000 m3 diarios, aunque el objetivo no es producir más, sino contar con un nuevo recurso que permita afrontar con tranquilidad incidencias como posibles averías.

«Se trata de tener un margen que nos dé una garantía de suministro. Si hay una incidencia en la desaladora de Sant Antoni, como seguridad siempre tendremos la de Santa Eulària», explicaron este sábado responsables de la Agencia Balear.

Si los trabajos de redacción se licitan en 2023, la obra podría comenzar en 2024 o 2025, según calcularon desde Abaqua. Este proyecto se enmarca en las acciones del Plan Hidrológico balear 2021-2027.

En la actualidad, la desaladora de Santa Eulària cuenta con dos líneas, produciendo a diario cada una 5.000 m3 de agua desalada.

«Poder ampliar la desaladora de Santa Eulària será en beneficio de los cinco municipios», señalaron.

Por el momento, desde Abaqua no pudieron precisar cuánto costará el proyecto de ampliación.

Juan Calvo, secretario general de la Agencia Balear del Agua y la Calidad Ambiental (ABAQUA), recordó que, durante el verano, las desaladoras en Ibiza producen un tope de 44.000 metros cúbicos de agua desalada. Frente a la elevada demanda actual, Abaqua recomienda a los distintos ayuntamientos medidas para poder afrontar esos picos extraordinarios de demanda.

«Si consumen en invierno agua desalada, los municipios podrán guardar agua de pozo para el verano y eso es muy importante. Todavía Santa Eulària, Sant Antoni y Sant Joan podrían incrementar el consumo en invierno para tener ahora sus pozos en mejor situación. Dejar descansar los acuíferos en invierno ayuda a afrontar los picos de demanda en verano o posibles averías», explicó.

Abaqua también pide a los distintos consistorios que sigan trabajando en la mejora de sus redes de abastecimiento puesto que en zonas de Sant Josep o de Santa Eulària las fugas pueden provocar la pérdida de hasta el 30% de agua desalada. Así, cuanta menos agua pierdan, más cantidad dispondrán para el suministro. Calvo puntualizó además que Sant Josep es el mayor consumidor de agua desalada de la isla, con un gasto diario de unos 16.000 m3.

Otra medida recomendada a los ayuntamientos es que instalen depósitos de regulación. Según el secretario general, en una situación de avería se podría contar así con un lugar de almacenaje de agua para afrontar posibles eventualidades.

«Ibiza lo tiene de 25.000 m3 y ayuda al municipio a salvar hasta 48 horas de una posible avería», aclaró el responsable de Abaqua.

Reservas

Sobre la situación hídrica de las Pitiusas, Calvo apuntó que para entrar en prealerta por sequía, las reservas deben situarse por debajo del 50% durante tres meses consecutivos.

«Las políticas de consumo de agua desalada, tanto en invierno como en verano, están permitiendo que se estén recuperando los acuíferos y ello está haciendo que las reservas hídricas de Ibiza, aunque están bajas, se encuentren en mejor situación que en años anteriores», destacó el subdirector.

De hecho, por el momento las reservas en Ibiza se encuentran en un 55% del total, mientras que por las mismas fechas de 2021 el nivel alcanzaba tan solo el 45%. En la actualidad, Mallorca tiene sus reservas hídricas al 49%; Menorca al 43% y Formentera al 39%.

«A pesar de la baja pluviometría y las altas temperaturas, las reservas de los pozos están en mejor situación gracias al consumo en verano de agua desalada. Ibiza, ahora mismo, es la isla balear con las reservas hídricas en mejor situación», puntualizó.