De Can Misses a Nepal

Una médico residente del Área de Salud, Violeta Bagase, viaja esta semana al país asiático para hacer revisiones a unos 75 niños y adolescentes de orfanatos de Katmandú a través del proyecto «Health Nepal»

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Violeta, con las bolsas de ropa recogidas en Can Misses para los niños.

Violeta, con las bolsas de ropa recogidas en Can Misses para los niños.

08-04-2019

Violeta Bagase acaba de salir de una guardia en Urgencias de Can Misses. Ha ido acumulando sus días libres y de vacaciones para coger mañana un avión con rumbo a Nepal donde presta atención sanitaria a niños de varios orfanatos. Este será su primer viaje de este año pero en 2018 se desplazó en tres ocasiones a Nepal para realizar revisiones médicas y un seguimiento a niños de orfanatos de Katmandú a través del proyecto «Health Nepal» de la ONG Dream Nepal.

Fue por un amigo común por el que Violeta contactó con Marina Portabella, fundadora de Dream Nepal, que se dedica a sacar legalmente a niños de las cárceles nepalíes, hijos de mujeres encarceladas, para que vivan en orfanatos mientras su madre está en prisión. «El niño hace la misma condena que las madres. El niño crece dentro sin sanidad, ni escuela ni sin higiene. En celdas con una capacidad para dos o tres personas viven ocho o diez madres con sus hijos», relata Violeta. En la actualidad, Dream Nepal cuenta con dos orfanatos en Katmandú, uno con 25 niños y otro con doce. «El niño está en el orfanato hasta que la madre salga y tiene dos opciones, se lo lleva o lo deja porque sabe que está mejor allí que con ella», añade.

«Una casualidad»

La ayuda de Violeta no se limita sólo a esta ONG, sino que durante su estancia en el país del Himalaya colabora con otros colectivos dentro del proyecto sanitario. «Buscamos ONGs para que se puedan hacer las revisiones médicas y hacerles un seguimiento a los niños», en el caso de que sea necesario un tratamiento.

De este modo, además de los niños de las dos casas de Dream Nepal, Violeta examina a menores de otros tres colectivos, una de las ONGs atiende a niños con parálisis cerebral, otra es un orfanato local de adolescentes y la tercera, de una nepalí adoptada dirigida a niñas sin familia. Además, se ha sumado una nueva que tutoriza los estudios de niños y adolescentes a los que le pagan los estudios. Violeta se encargará de atender a unos 75 niños de estos orfanatos en los diez días de su viaje pero no estará sola ya que le acompañan otras dos compañeras médicos con las que compartió una experiencia de cooperación en Calcuta.

Nepal no es el primer destino solidario de esta profesional de la medicina. Lleva desde 2004 trabajando en la cooperación sanitaria, en proyectos en Camerún, Niger o Burkina Faso.

«Ir a Nepal ha sido una casualidad. Conocer a Marina y ofrecerle mi colaboración, pero ya que vamos aprovechamos y vemos a más niños», dijo Violeta, que viajó a Nepal la primera vez con la ayuda de la ONG Ibiza al Desarrollo. Con este colectivo, como nexo de Ibiza, presentó posteriormente el proyecto sanitario de Dream Nepal que fue seleccionado por los niños de quinto de Primaria de S’Olivera para destinar la recaudación del libro que editaron. En este viaje, el hospital Can Misses y los centros de salud le ha cedido material de cura y medicación, «es un dinero que se ahora del presupuesto del proyecto». Además, han hecho un llamamiento de recogida de ropa para los niños de los orfanatos.

Los niños presentan problemas de malnutrición, enfermedades de la piel, sarna y piojos, «que son difíciles de erradicar, sobre todo la sarna, porque viven en comunidad, porque hay que desparasitarlo todo», precisa. Además, vacunan a los niños, lo más caro del proyecto.

Para la médico, este proyecto sanitario «supone que tengan las mismas oportunidades que otros niños en el tema sanitario; nos interesa que los niños crezcan sanos». Su intención es ir sumando más orfanatos, pero no se limitará a ellos sino que quiere aportar sus conocimientos acerca de la lepra, su tesina fue de lepra infantil, para llevar a un experto, a un agente de la salud en la India, a los centros para hacer cribados y comprobar si hay algún caso. «Es una enfermedad silenciosa y la tienes que buscar. Está muy estigmatizada y la gente no se queja», precisa. Diez días dura su estancia en Nepal que van a dar para mucho.

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