EUROPA PRESS-SEUL
Al menos 115 personas perecieron ayer al estrellarse un Boeing 767 de Air China cuando intentaba aterrizar en el aeropuerto internacional de Busan, en el sureste de Corea del Sur; casi cuarenta personas consiguieron sobrevivir al siniestro a pesar de que el avión se incendió y se partió en tres secciones tras chocar contra una colina, según los primeros datos de las investigaciones, por culpa del mal tiempo.

En el Vuelo 129 viajaban 166 personas, entre pasajeros y miembros de la tripulación, entre ellas 135 surcoreanos, 30 chinos (incluyendo los once tripulantes) y un uzbeco. El último balance difundido por la agencia surcoreana Yonhap señala que 115 personas habrían perecido en el siniestro, otras 12 permanecen desaparecidas, y 39 han sobrevivido -entre ellas el piloto", aunque estas cifras podrían variar ya que las tareas de búsqueda continúan y, además, algunos de los supervivientes se encuentran en estado crítico.