El sargento jefe de la Policía Judicial de Inca deberá pasar un examen psicológico para seguir al frente de la unidad de élite que dirige y recuperar el arma, que le han retirado. El mando, veterano en la lucha antiterrorista, sostiene que está en «perfectas condiciones», pero los subordinados denunciantes y la AUGC (Asociación Unificada de Guardias Civiles) consideran que no puede llevar armas ni mucho menos dirigir a la Policía Judicial.

Tres de los cuatro miembros de la policía Judicial de ese municipio siguen de baja psicológica por las supuestas humillaciones y vejaciones a las que eran sometidas por el mando. El sargento, que estuvo destinado en el País Vasco y tiene fama de ser un «duro», ha manifestado que él ya se quejó a sus superiores de la actitud de sus subordinados, que hacían un uso privado de los coches oficiales y que, según él, disfrutaban de un horario laboral demasiado cómodo. Los denunciantes, un cabo y un agente, niegan de forma categórica estas imputaciones.

Investigación

La titular del Juzgado de Instrucción número 6 de Inca continúa tramitando las diligencias y en los próximos días podría tomar declaración a los implicados. En Inca, la noticia adelantada por Ultima Hora ha provocado un gran revuelo entre los vecinos. Marta, una de las residentes, remitió ayer una carta a este periódico opinando que los denunciantes «en los últimos meses han limpiado Inca de muchos delincuentes». «Es muy fuerte pensar que si este señor -refiriéndose al sargento- se pasea pistola en mano, cualquier ciudadano podría estar en peligro», añadió.