Una niña de 4 años permaneció escondida ocho horas entre los cadáveres de la matanza registrada ayer en los Alpes franceses, donde se halló un vehículo de matrícula británica en el que sus ocupantes habían sido acribillados a balazos en una zona boscosa de la localidad de Chevaline, en el lago de Annecy.


El fiscal Eric Maillaud declaró hoy a la emisora «France Info» que la niña se escondió entre las piernas de dos cadáveres, en la parte trasera del vehículo, hasta que llegó hacia la medianoche al lugar del suceso la policía científica.

La pequeña habla inglés y presuntamente es familia de las víctimas de la masacre, en la que murieron cuatro personas y una quinta, otra menor, resultó herida grave.

«Se quedó unas ocho horas sin moverse», indicó Maillaud para explicar que los gendarmes que habían estado en el lugar de los hechos desde media tarde no se percataron de su presencia durante todo ese tiempo.

De acuerdo con la versión oficial, los agentes constataron la muerte de cuatro personas, evacuaron a la herida -al parecer hermana de la niña- y no tocaron nada de la escena del crimen hasta que acudieron los especialistas de la policía científica, cuando ya era de noche.

Esta segunda superviviente fue trasladada de madrugada a un hospital para ser atendida por psicólogos, señaló el representante del ministerio público.

La matanza fue descubierta hacia las 16.00 locales de ayer (14.00 GMT) cuando un ciclista se topó, junto a un camino forestal de la localidad de Chevaline, cerca del lago de Annecy, con un coche con matrícula británica en el que sus ocupantes habían sido acribillados a balazos, y otro ciclista -vecino de una localidad próxima- muerto a tiros a poca distancia.

Según los primeros datos que han filtrado, la familia británica -un hombre, dos mujeres y dos niñas- estaban de vacaciones en un cámping de Saint Jorioz, un pueblo a orillas del lago de Annecy.