Justina Bustos, de rosa, junto a María Castro y Eva Ugarte. | Antena 3

14

Las actrices Eva Ugarte, María Castro y Justina Bustos acudieron este miércoles a El Hormiguero 3.0 para presentar su nueva película El juego de las llaves, que se podrá ver en cines a partir del 13 de abril. Esta comedia romántica cuenta la historia de un grupo de amigos de toda la vida que deciden intentar reavivar sus estancadas relaciones con un comprometido juego. Eso sí, al margen del largometraje, lo que más interesó al público tal y como se ha podido ver en redes sociales fue el estilismo de una de las invitadas.

Justina escogió para ir al programa de Antena 3 un vestido rosa de una manga con unas transparencias que dejaban intuir sus pechos por debajo la tela. Una elección que ha cosechado una gran cantidad de comentarios en redes sociales y que ha abierto el debate sobre si es «adecuado» llevar este tipo de prendas en televisión. Mientras que algunos usuarios han comparado este outfit con uno del actor Jason Momoa, otras personas han recordado la canción Ay mamá de Rigoberta Bandini y su frase «no sé por qué dan tanto miedo nuestras tetas».

Al margen del vestido de Bustos, Pablo Motos también debatió con las actrices sobre si son partidarias de la monogamia o el poliamor a la hora de estar en pareja. Aunque Castro se mostraba a favor de compartir su vida con una única persona, Bustos no lo tenía tan claro: «Las veces que estuve en pareja fui fiel, si me dedico a algo me dedico. Pero si de repente estoy mucho tiempo con una pareja, ahí puede ser que surja», confesó. Y es que, tal y como aclaró, actualmente está soltera. Por otro lado, la artista también habló sobre su traumático viaje a Isla Mauricio.

«Nada más llegar di positivo y terminé encerrada en una sala de un hospital público durante 33 días», recordó. Eso sí, no todo fue negativo ya que allí coincidió con la conocida actriz Yolanda Ramos y con otras tres mujeres de la India, una experiencia única que las ha unido mucho: «Hicimos una comunidad hermosas, Yolanda es para mi una hermana hoy en día». Justina aprovechó lo que le estaba ocurriendo para rodar en un documental: «Fue una manera de subsistir, porque fue tan surreal».