La periodista ha opinado de forma clara sobre la política actual en 'Lo de Évole'. | La Sexta

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La noche de este domingo se ha emitido en La Sexta la segunda parte de la entrevista a Julia Otero en Lo de Évole. Un programa en el que la periodista ha explicado los duros momentos a los que ha tenido que hacer frente desde que supo que tenía cáncer, pero en la que también ha querido opinar sobre la política actual del país. La comunicadora, que se ha declarado abiertamente de izquierdas, ha manifestado que «nunca estás de acuerdo en todo lo que hace ni siquiera la gente de tu cuerda».

Una de las últimas decisiones del Gobierno ha molestado mucho a Otero, tal y como ha asegurado a su compañero: «Cometen errores y cuando los cometen hay que subrayarlos también. No entiendo el cambio de postura sobre el Sáhara. Creo que los líderes deberían tener la fuerza, el arrojo y la valentía de salir públicamente a contar una parte de la verdad que resulte digerible, que lo entendamos un poco mejor», ha reprochado. La gallega también ha aprovechado la entrevista para remarcar la importancia que tienen los impuestos.

«Hay que redistribuir porque el mercado no lo hace. Me gusta pensar que estoy en una sociedad en la que otras personas que no han tenido la suerte de ganarse bien la vida tienen derecho a tener una escuela decente y una sanidad pública con recursos», ha indicado. Además, ha sido muy dura con las 'elites': «Hay gente que votó en contra de subir el salario mínimo. Un tipo que a lo mejor está llevándose como mínimo 100.000 euros al año, se va a un micrófono de radio o a la tele y dice que pagar a una persona mil euros va a desmontar la economía. No sé como tiene ese arrojo de decirlo con tal facilidad, con esa desfachatez», ha criticado.

Respecto a su salud, Julia ha recordado los complicados momentos que ha vivió durante la quimioterapia: «Yo aguanté nueve sesiones como una jabata. Te salen yagas en la boca, no puedes comer bien, todas las mucosas del cuerpo están en carne viva... afortunadamente, el pelo se me cayó muy poquito». Pero, al margen de lo físico, mentalmente el proceso es muy duro: «Solamente los que lo han pasado lo entienden. Hay un derrumbamiento de la vida, del futuro. Empiezas a imaginar tu vida sin ti».