Raquel Lozano, durante una intervención en un programa de televisión. | Mediaset

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Este viernes 9 de septiembre, Telecinco emitió el Deluxe. La segunda invitada de la noche fue Raquel Lozano, y lo hizo dispuesta a aclarar el motivo por el que se mostró tan dolida el jueves en el estreno de Pesadilla en el paraíso.

A la cacereña no le hizo ninguna gracia ver cómo Omar Sánchez, con quien aseguró que llevaba dos meses de relación, decía que entraba en el programa soltero. Sin embargo, la mayoría de colaboradores de la tertulia cuestionaron los sentimientos de Lozano, que rompió a llorar, dijo que sentía que se había jugado con ella y atacó a quienes cuestionaron la veracidad de su discurso.

Uno de los aspectos más criticados de las últimas acciones de la fisioterapeuta es que esta había compartido en varias ocasiones su decisión de mantenerse fuera de los focos, asegurando que no le interesaba vivir de la televisión.

Ya en Pesadilla en el paraíso, la exconcursante de Gran Hermano manifestó que sus circunstancias habían cambiado y este viernes en el Deluxe explicó que, justo antes del verano, la empresa en la que trabajaba, que según los colaboradores pertenece al sector inmibiliario, decidió echarla.

La determinación estuvo justificada por la manera en la que se había incrementado la presencia de la también influencer en televisión a tenor de que saliera a la luz su affaire con Omar Sánchez, y fue precisamente el hecho de verse sin trabajo lo que la impulsó a volver a los medios, según compartió.

Esto no hizo más que reforzar algunas tesis que sostienen que la cacereña está estirando y magnificando su idilio con Omar Sánchez para sacar rédito económico.

Tanto es así que un amigo del canario, Eleazar Alonso, interrumpió la entrevista por videollamada y, entre otras cosas, dijo que el concursante de Pesadilla en el paraíso le comentó antes de que comenzase el reality que no confiaba en Raquel Lozano y que tenía dudas de ella porque le había llegado que podría haber filtrado informaciones privadas a la prensa, algo que llevó a la expolítica del PP al llanto.