VÍCTOR SUJOV - MOSCU
Un Real Madrid debilitado por las ausencias de hasta seis figuras pero con deseos de ganar «por prestigio» disputará en Moscú ante el Spartak su último partido de la fase previa de la Liga de Campeones.

Vicente del Bosque, entrenador del equipo madridista, dijo ayer que el choque en el estadio Luzhnikí contra el campeón ruso será «un partido sin interés en cuanto a puntos», pero sí para el prestigio del club. «Venimos a jugar el partido con el interés de ganarlo y de representar bien a nuestra entidad», insistió en conferencia de prensa tras confesar que no ve «peligro de nada» en el choque por estar clasificados los dos equipos.

En ausencia de seis titulares (Figo y Helguera por sanciones; Raúl, Hierro, Roberto Carlos y Guti, por decisión de Del Bosque), el técnico declaró sobre la incorporación de los jóvenes -Pavón, Santos y Leoque «es un premio para los chavales». Del Bosque aseguró que ya tiene «el cálculo de quiénes van a jugar, los que tengan mejor rendimiento», pero eludió facilitar la alineación que saldrá al campo, cuyos graderíos estarán a rebosar pese a todo, porque en Moscú el Madrid siempre es el Madrid. La única duda del entrenador en cuanto al estado físico del conjunto madridista es la de Iván Campo.

Hoy se cumplen 83 años de la Revolución Bolchevique, uno de los grandes acontecimientos políticos del siglo, que todavía se celebra con devoción en el país pese a la desintegración de la URSS. Y aunque los bolsillos rusos no suelen estar boyantes, el precio de las localidades también anima a ir al estadio: 45 rublos (1'60 dólares) la más barata y 200 rublos (7'20 dólares) la más cara.