Cánticos, bengalas y fiesta grande en ses Figueretes por una nueva hazaña de Marruecos.

La zona de ses Figueretes se convirtió,  por segunda vez en lo que va de semana, en el punto neurálgico de los festejos de los aficiones marroquíes en Ibiza. Tenían motivos para celebrar, dado que es la primera vez en la historia que una selección africana accede a las semifinales de un Mundial. Y lo ha hecho tras tumbar a dos de los combinados más grandes del planeta, España, en octavos, y Portugal, este sábado en cuartos de final.

Cientos de seguidores marroquíes tuvieron el corazón en un puño durante muchos minutos a la espera de que se podujera la buena noticia durante la celebración del encuentro. Esta llegó con el gol que anotó el futbolista del Sevilla. Youssef En-Nesyri marcó de cabeza el único tanto del partido poco antes del final del primer tiempo del duelo disputado en el Estadio Al-Thumama. En esos momentos, la seleccion de Marruecos se metía provisionalmente entre los cuatro mejores del mundo. Sin embargo, tocaba espera para concretar el marcador final y sin duda tocaba sufrir mucho en el segundo tiempo.

Tras el descanso empezó el sufrimiento porque el rival empujaba. Con Ronaldo, recién incorporado al terreno de juego, todo es posible. Al final, con el pitido que señaló el término del encuentro, el éxtasis se apoderó por completo de toda la colonia marroquí, que se congregó en ses Figueretes para dar rienda suelta a su alegría. Bengalas, banderas, gritos, cánticos, teléfonos al viento y sentimiento de orgullo se fundían en un momento para la historia.

Satisfacción

En Qatar los seguidores y los jugadores celebraban la clasificaicón al igual que en Palma. Allí en Doha, Walid Regragui, técnico de la selección de Marruecos aseguró que son «los Rocky Balboa de este Mundial»

«Empatar con Croacia, ganar a Bélgica, a Canadá, que es la campeona de Norteamérica, eliminar a España (en los penaltis) y ganar a Portugal no es no es un milagro, es fruto del trabajo», afirmó Regragui, quien añadió que ha vuelto a quedar demostrado que tiene un equipo con calidad, que trabaja unido y que tiene «mucho corazón». «Después de España, también conseguimos imponernos a un gran equipo como Portugal. Dimos todo, todavía tenemos algunos jugadores tocados, ¡pero los que juegan han luchado hasta el agotamiento! Este grupo tiene un gran espíritu», añadió Regragui, que ha conseguido que Marruecos se haya convertido en la primera selección africana y árabe en una semifinal de la Copa del Mundo.

«¡Antes del partido les dije a los chicos que había que escribir historia para África! Estoy muy, muy orgulloso de ellos», indicó Regragui, que añadió que sabían que iban a enfrentarse a uno de los mejores equipos del mundo, en el que acusaron el cansancio en la segunda mitad.