El delantero portugués del Real Madrid Cristiano Ronaldo (i) celebra su segundo gol con su compañero, el galés Gareth Bale. | Efe

Rayo Vallecano 2 - 3 Real Madrid

Rayo Vallecano: Rubén; Tito, Gálvez, Arbilla (Larrivey, m.50), Nacho; Trashorras, Adrián (Bueno, m.41), Saúl; Lass, Jonathan Viera y Iago Falqué (Embarba, m.67).

Real Madrid: Diego López; Carvajal (Arbeloa, m.58), Sergio Ramos, Pepe, Coentrao (Marcelo, m.44); Xabi Alonso (Illarramendi, m.46), Modric; Bale, Di María, Cristiano Ronaldo; y Benzema.

Goles: 0-1: M.2 Cristiano Ronaldo; 0-2: M.30 Benzema; 0-3: M.48 Cristiano Ronaldo; 1-3: M.52 Jonathan Viera, de penalti; 2-3: M.54 Jonathan Viera, de penalti.

Árbitro: Alvárez Izquierdo (comité catalán). Amonestó a Nacho (57), Tito (75) y Trashorras (86), del Rayo; y a Carvajal (4), Xabi Alonso (10), Di María (61), Marcelo (70) y Modric (92).


El Real Madrid, con un doblete del portugués Cristiano Ronaldo y otro tanto del francés Karim Benzema, sufrió para ganar al Rayo en Vallecas (2-3), después de los dos goles de Jonathan Viera en la segunda mitad que sirvieron para desquiciar al equipo blanco y destapar sus carencias defensivas.

El Real Madrid, con un planteamiento táctico muy ofensivo al jugar en punta con el gales Gareth Bale, el portugués Cristiano Ronaldo y el francés Karim Benzema, saltó al césped dispuesto a redimirse del tropiezo sufrido la última vez que jugó lejos del Bernabéu hace dos jornadas ante el Barcelona.

Una jugada a la contra del conjunto blanco, a los dos minutos del encuentro, supuso el primer tanto del partido, obra del portugués Cristiano Ronaldo, quién recibió en el costado izquierdo, se zafó del central Alejandro Gálvez a la carrera y enfiló el área en solitario para cruzar el balón al palo largo de Rubén Martínez.

El gol encajado nada más comenzar no minó los ánimos del Rayo, que no renunció a su juego de toque y por momentos hizo que el Madrid jugara al ritmo que ellos marcaban. Saúl Ñiguez, con un disparo dentro del área con la zurda que repelió Diego López, y Gálvez, con un lanzamiento de falta que se marchó por encima del travesaño, gozaron de las primeras ocasiones de peligro para su equipo.

El conjunto blanco, sometido por la intensidad de su rival, no pasó demasiados apuros en la zaga en la primera mitad, pese a que fue el Rayo el que intentó llevar el peso ofensivo del encuentro con Iago Falqué y el guineano Lass Bangoura comandando los ataques desde los extremos.

Un nuevo chispazo de calidad del Real Madrid, esta vez del galés Bale, que puso un centro perfecto desde la derecha, sirvió para que Benzema, solo en el área pequeña, rematara a placer el balón al fondo de las mallas y marcara el segundo tanto en el minuto treinta.

Este gol sí cayó como una losa sobre el Rayo, que cedió terreno a favor del Madrid y el conjunto blanco pudo ampliar su diferencia antes del descanso con dos remates de Cristiano. Uno se marchó por encima del travesaño tras una volea y el otro cerca del palo derecho de Rubén tras un remate de cabeza.

Pese a todo, el Rayo se fue al descanso con mayor posesión del balón que su rival y con cuatro saques de esquina botados a su favor por ninguno del Real Madrid, que demostró mucho respeto por el juego parado de su rival hasta el punto de que en alguno de los córner defendió con sus once jugadores dentro del área.

Nada más comenzar la segunda parte, el Madrid asestó su tercer zarpazo en otro ataque de velocidad comandado por Bale, que se marchó de Arbilla y centró al corazón del área para que Cristiano, en carrera, se anticipara a su marcador y solo tuviera que empujar a placer.

Cuando todo parecía visto para sentencia, Jonathan Viera se inventó dentro del área un sombrero sobre los defensores del Madrid y Pepe le barrió cometiendo penalti. El canario, con su habitual sangre fría, engañó a Diego López y marcó el primero del Rayo.

Sin tiempo para digerir ese tanto, apenas un par de minutos después, otro penalti, ésta vez del brasileño Marcelo sobre Alberto Bueno, supuso el segundo tanto del Rayo, obra de nuevo de Jonathan Viera.

Según iban pasando los minutos, el Rayo demostraba ir a más y el Madrid daba claros síntomas de estar tocado, sobre todo a nivel defensivo, encerrado en su área en algunas jugadas, como en la del remate de Alberto Bueno que se estrelló en el palo derecho de la portería blanca, a los 65 minutos.

El empate pudo consumarse cuando el canterano Adrián Embarba, en su primera acción tras salir del banquillo, remató ajustado un balón suelto dentro del área y éste se marchó rozando el palo derecho.

En los últimos minutos, el Real Madrid volvió a apelar a la calidad de sus futbolistas de ataque para mantener el tipo y Cristiano, con un doble remate que sacó Rubén, pudo sentenciar el choque para tranquilidad de su banquillo, que para entonces ya llevaba muchos minutos de pie sufriendo el acoso rayista.