La ministra de Sanidad aprovechó la visita al hospital Son Llàtzer para conocer la ampliación de boxes de unidades de cuidados intensivos que se está llevando a cabo y que estarán disponibles a mediados de mes de febrero. | M. À. Cañellas

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La sexta ola de contagios empezó su descenso definitivo en Baleares el pasado 20 de enero, cuando la incidencia acumulada a 14 días llegó a los 4.187 casos por 100.000 habitantes. Nueve días después, los datos son definitivos: la curva baja. Sin embargo, falta ver a qué ritmo lo hará y cuándo empezarán a verse los efectos en la preocupante situación hospitalaria de las Islas. Ayer todavía había 474 personas ingresadas por COVID-19. El descenso de transmisión en las Islas es más lento que el del conjunto del Estado, ya que aunque ambas han bajado, hace unos días la incidencia en Balears era menor que la media española y ahora está, con 3.167 casos, algo por encima. «Los datos apuntan que hemos doblegado la curva. Día a día se consolida la bajada no sólo en la incidencia acumulada, también en las UCI y las hospitalizaciones», señaló la Ministra de Sanidad, sobre el conjunto del país.

¿Y cómo se plantea la situación una vez se supere la sexta ola? Se abren muchos frentes. Por un lado se ha dicho que el uso de la mascarilla en exteriores dejará de ser obligatorio y por otro «empezamos a trabajar hacia una nueva vigilancia que dejará de ser por emergencia y será por objetivos, de más calidad». La ministra no concretó una fecha porque advirtió que todavía es pronto para plantearse este cambio de escenario. Sin embargo hizo una comparativa:«la incidencia de esta sexta ola ha multiplicado por siete a la de hace un año mientras que las hospitalizaciones y la ocupación de UCI son inferiores». Los motivos son ya conocidos, «se debe a la altísima tasa de vacunación y a la cepa ómicron, que es más leve», dijo.

Preguntada por la situación rezagada de la comunidad balear respecto al resto de autonomías en cuanto a población vacunada, señaló que «lo que estamos apoyando es el que se incentive». Fue la consellera de Salut, Patricia Gómez quien salió al paso de los datos. El elevado porcentaje de población extranjera; aquellos que se vacunaron en otras comunidades estando empadronados en ésta, o un error en la apertura en dos partes de los tramos infantiles cuando el virus comenzó a ensañarse en esta franja de edad, serían algunos de los motivos. «Trabajamos con mediadores culturales, desplazamos el vacubús y hacemos jornadas de puertas abiertas», como lasmedidas que se están tomando.

Durante su visita a Balears, Carolina Darias ha conocido el Espai Quetglas de vacunación y también los equipos que se renovarán en Son Llàtzer gracias a una inversión estatal «sin precedentes». Balears recibirá 22 millones de euros del plan INVEAT (el Plan de Inversiones en Equipos de Alta Tecnología) que impulsa el Ministerio de Sanidad y que corre a cargo de los fondos europeos.