Rentabiliza Alimentación es una joven empresa mallorquina que explota en exclusiva la marca Suma en Balears y que se dedicada a la venta de productos de alimentación, bebidas, productos de droguería y cosmética, así como la degustación y venta de bebidas y alimentos a través de supermercados propios y franquiciados. A la hora de definir su filosofía, su gerente Miguel Ángel Aguilarte lo resume en una sola frase: “El gusto por los frescos”, destacando por encima de todo los productos los de origen balear.

En la actualidad la empresa regenta dos supermercados, aunque su plan de expansión contempla la apertura de 15 o 20 puntos de venta más en los próximos dos años en todo el territorio de las Illes Balears. De estos, indica Aguilarte, “6 estarán operativos después del verano; en su mayoría son franquiciados que se quieren venir con nosotros”.

Pero, ¿de dónde surge Rentabiliza Alimentación? La firma pertenece a un conglomerado formado por 11 empresas presidido por Salvador Vila. “Todas son empresas mallorquinas. Cada línea de negocio cuenta con su propio gerente. Su base está en la aviación civil, donde llevan casi 40 años trabajando. A partir de ahí abrieron otras líneas de negocio como las de informática, servicios a empresas para la gestión de recursos humanos, exportación-importación, agencia de viajes o la exclusiva de la firma Aloha a nivel de Europa”.

El primer local gestionado por Rentabiliza Alimentación abrió el pasado septiembre en Sóller, seguido por otro en Petra.

¿Por qué empezar en Sóller? Aguilarte lo tiene muy claro: “Por oportunidad”. El plan de empresa tenía a la Vall entre sus primeras opciones pero el hecho de que el local que querían se pusiera a tiro la situó en el primer lugar. “Tuvimos suerte, aunque lo cierto es que estuvimos detrás de él 3 meses”, recuerda Aguilarte.

Rentabiliza Alimentación sigue tres caminos a la hora de ampliar su red de locales. Por un lado dedica parte de sus recursos a su búsqueda para la apertura de supermercados propios, también ofrecen la gestión integral del supermercado a quienes quieren fundar su propio negocio de alimentación o a empresarios con locales ya abiertos que están descontentos con su actual franquicia y les interesa cambiar.

“Tenemos precios muy buenos en el mercado y la gente se sorprendería de cuánto nos ha costado montar el supermercado de Sóller. Ha salido muy por debajo del precio que se suele pagar por metro cuadrado de supermercado, que suele ser de entre 800 y 1.200 euros. Hemos roto estas cifras, estamos por debajo de la media. Esto es bueno para el inversor, su rendimiento a la hora de amortizar el local es mucho más rápido y con el mismo dinero casi se pueden llegar a montar dos centros”, explica Aguilarte.

COMPAÑEROS DE VIAJE. Rentabiliza Alimentación trabaja bajo el paraguas de la marca Suma, que pertenece al grupo Miquel Alimentació, teniendo su representación en Balears. Además, apuesta por tener “compañeros de viaje con experiencia” en el ámbito local. Así, por ejemplo, Aguilarte explica que los supermercados que tengan pescadería, estas serán gestionadas por Peixos Mayol, una empresa sollerica con más de 25 años de experiencia en la distribución de pescado y marisco.


El gerente de la firma mallorquina recurre a otros ejemplos para acentuar este hecho: “El pan tanto en Sóller como en Petra proviene de panaderías de los mismos pueblos. También colaboramos con otras muchas empresas locales. En el caso de Sóller existen muchos ejemplos como la cooperativa, aceite local, mermelada de Estel Nou, Gelats de Sóller, paté Can Matarino, un pagès nos suministra los cítricos y hasta vendemos prensa local”.
Pep Mayol, propietario de Peixos Mayol, recuerda que la idea le gustó desde el principio porque “ya encuentras la infraestructura montada y con muy buen gusto”. “Es una buena combinación porque ellos son especialistas en montar supermercados y nosotros lo somos en pescado y ya contamos con una red establecida de distribución”. El empresario solleric indica que Rentabiliza Alimentación les proporciona el “patrocinio” que necesitan para expandir el negocio.

ATENCIÓN AL CLIENTE. En los centros, a la hora de definir su servicio, Miguel Ángel Aguilarte insiste en el eslogan de la empresa: “El gusto por los frescos”. “Aportamos calidad y precio a razón de mercado, y de cara al cliente queremos recuperar un servicio más tradicional y personalizado. Apostamos mucho por esto: frutera, carnicero o panadera. El cliente demanda ser atendido y asesorado. Estamos en crisis y los clientes no quiere una bandeja con 6 filetes, así no ahorras, si quieren dos tienen que poder comprar dos. En cierta forma les abaratas la compra”. “También queremos tener cualquier cosa que nos pidan y si no está, se la traemos. Además volcamos muchos esfuerzos en el producto balear. Si es del pueblo donde está el supermercado mejor, pero si es de Balears haremos lo que podamos por tenerlo. Esto sería también parte de nuestra filosofía: Come y deja comer”, indica Aguilarte.


La empresa cuenta también con una selección de productos de importación pensados para turistas o residentes extranjeros. “Es un valor añadido, siempre intentamos complacer al cliente. Si nos piden algo que no tenemos en catálago, nos esforzamos por servírselo”. Además, tal como indica el director del centro de Sóller, Toni Rullán, incluyen muchos servicios para satisfacer al cliente, como el reparto a domicilio a cualquier hora.