El rey Abdalá II de Jordania.

Las autoridades jordanas han realizado este domingo un llamamiento a favor del retorno a la "normalidad" tras confirmar su intervención, junto a Estados Unidos, Reino Unido y otros aliados de Israel, en la operación para interceptar el ataque iraní de esta pasada noche contra territorio israelí.
Tras la reunión extraordinaria de este domingo, el Consejo de Ministros jordano ha anunciado la reapertura inmediata de su espacio aéreo y asegurado que todos los servicios públicos, así como los centros de estudio, no verán interrumpida en lo más mínimo su actividad.

No obstante, el gabinete dirigido por el primer ministro del país, Bisher al Jasauné, ha aprovechado para pedir a todas las partes en conflicto que "actúen con responsabilidad y con los más altos niveles de contención", para evitar una expansión todavía mayor de las hostilidades.

Asimismo, el Consejo de Ministros ha desmentido de manera tajante que el país hubiera declarado en algún momento el estado de emergencia nacional. El ministro de Información jordano, Muhanad al Mubaidin, ha salido inmediatamente al paso de algunas informaciones "completamente falsas" y avisado a los medios jordanos que no publiquen informaciones sin verificar.

"Absolutamente todo va a proceder de manera regular y con normalidad", ha hecho saber el Consejo de Ministros en un comunicado recogido por la agencia oficial Petra, "tanto en el sector público como en el sector privado, mientras nuestro valiente Ejército sigue garantizando la seguridad de la nación".

Sin abundar demasiado en el ataque, el Consejo de Ministros confirmó que el Ejército "interceptó algunos de los objetos voladores que entraron la pasada noche en el espacio aéreo jordano" para "impedir que pusieran en peligro a los ciudadanos". El Gobierno jordano reconoce que "fragmentos" de los proyectiles israelíes "cayeron dentro del país pero sin causar daños de consideración ni heridas a los ciudadanos, gracias a Dios".