Los controladores europeos advirtieron ayer de que «de ninguna manera se prestarían a sustituir a ningún colega español en activo», tal y como prevé la propuesta del plan de emergencia de AENA ante una posible huelga de su personal de control.
En un comunicado, los controladores españoles que trabajan actualmente para otros proveedores de navegación aérea europeos muestran su solidaridad con sus colegas de AENA y destacan que sus condiciones laborales y sociales son «globalmente bastante parecidas» a las suyas, «contrariamente a como se quiere hacer creer».
Desinformación
Por tanto, se niegan a «ser utilizados para presionar» a sus colegas españoles -a los que «de manera injusta se está atacando y comparando errónea aunque interesadamente» con los controladores europeos-, ni para desinformar a la opinión pública.
Asimismo, recalcan que no sólo no se prestarían a sustituirlos, sino que tampoco lo harían como «controladores de bajo coste, como venimos escuchando últimamente», ya que «para eso nos quedamos donde estamos».
Al mismo tiempo, manifiestan su sorpresa por ver incluida su contratación inmediata en caso de una huelga del personal de AENA, «ya que ni nosotros (ni los no españoles) hemos recibido ninguna propuesta de trabajo» por parte del gestor aeroportuario o del Gobierno español.
Dado que tienen contratos en vigor con sus proveedores, los plazos estipulados en el plan de emergencia «no se ajustan a la realidad» y «en ningún caso sería posible hacerlo de forma masiva como se está informando».
Para este grupo de controladores, las soluciones drásticas a las que ha recurrido el Gobierno español, aprobando un decreto-ley para regular al sector, tienen su origen en el retraso con el que se ha incorporado a la legislación española la directiva comunitaria de licencia única de controlador de tránsito aéreo.