Joaquín Almunia, en un desayuno con empresarios. | Reuters - SUSANA VERA

El nuevo comisario de Competencia, Joaquín Almunia, dio ayer el visto bueno al Programa de Estabilidad de España para reducir el déficit público en 2010 pero consideró que para los años siguientes las previsiones macroeconómicas del Gobierno «pecan de cierto optimismo».
Así, durante su intervención en el Fórum Europa Nueva Economía, Almunia distinguió entre lo que significa salir de la recesión y salir de la crisis, y dijo que para lo segundo los gobiernos europeos deben frenar el endeudamiento tanto del sector público como del privado, lo que «costará años».
Puntualizó que la crisis exige una estrategia de la UE «a corto plazo» ya que la solución no es sólo pensar a largo plazo en la creación de un Fondo Monetario Europeo.
«Salir de la crisis significa reabsorber los niveles de paro y crear empleo», así como poner «orden» en el sistema financiero, ya que destacó que el crédito a las empresas sigue en tasas negativas en la zona del euro.
Destacó que lo «peor» de la crisis ya ha pasado, porque casi todas las economías van saliendo de la recesión y «la sensación de caída libre ya no existe».
Preguntado sobre la próxima subida del IVA en España a partir de julio, dijo que es «aritméticamente imposible» reducir el déficit público sin recortar el gasto y bajando al mismo tiempo los impuestos. Explicó que el Programa de Estabilidad presentado por España para 2010 -que contempla la subida del IVA- se basa en la consolidación presupuestaria con políticas que actúan tanto por el lado del gasto como el de los ingresos y ha recibido la opinión positiva de la Comisión Europea.
«Es verdad que eso -recibir una opinión positiva- no quiere decir que sea la única alternativa», dijo Almunia, que recordó que en términos presupuestarios hay diferentes «opciones y prioridades» políticas dependiendo de cada partido.
Empleo
Recordó que uno de los objetivos de la estrategia europea 2020 pasa por recuperar el empleo destruido por la crisis e incluso ir más allá de las cotas alcanzadas un año antes de que estallara.
«No podemos pensar en que nuestra competitividad vaya a estar basada en bajos salarios, porque esa no es la manera», afirmó Almunia, que por ello estimó «oportuno» actuar sobre el coste no salarial del factor trabajo.
Por su parte, la patronal europea BusinessEurope llamó ayer la atención sobre la situación de la economía española, que en 2009 se situó «por debajo de la media de la UE en un gran número de indicadores», especialmente en lo relativo al empleo y las debilitadas finanzas públicas, según un informe.
El documento, elaborado con datos de la Comisión Europea y la oficina de estadística comunitaria, Eurostat, dice que España e Italia «se han situado por debajo de la media en muchos de los indicadores, pero Italia ha mostrado más tenacidad en 2009, mientras que España sufrió mayores ajustes en términos de empleo y finanzas públicas».
Productividad
Concretamente, España se sitúa en el último puesto del medidor de empleo elaborado por Eurostat para los veintisiete países de la UE, más Noruega y Suiza, con un 17,9% de paro en 2009, y ocupa uno de los últimos puestos en la lista de productividad laboral (el 25), al contabilizar con 668 horas de trabajo anuales per cápita.
El indicador de déficit público sitúa a España en el puesto 26 con respecto a sus socios europeos, con un 11,2% del PIB, según los datos manejados por la patronal, y en el puesto número 16 de deuda, con un 54,3% de deuda respecto al PIB en 2009 (una cifra todavía por encima de la media).
Mientras, la agencia de calificación crediticia Moody's considera que el 'rating' de la deuda pública española está «bien posicionado» y la sitúa con la máxima nota (Aaa), si bien insiste en que el ajuste será «prolongado y doloroso».