Un representante de la Fiscalía entrega en el Supremo la demanda contra la inscripción de Sortu. | Javier Lizón

El ex dirigente de ETA Mikel Carrera Sarobe, «Ata», había planeado que el «comando Otazua» de la banda, cuyos presuntos miembros fueron detenidos el pasado martes en Vizcaya, atentara contra las torres KIO de Madrid mediante la colocación en sus inmediaciones de un vehículo cargado de explosivo.

Así lo han confirmado fuentes de la lucha antiterrorista, que señalaron que el atentado estaba previsto que fuera cometido a primeros de 2010 y que el explosivo que se iba a utilizar en él era el descubierto en febrero de ese año en una casa de la localidad portuguesa de Obidos.

El almacén de explosivo era, supuestamente, el destino de los etarras interceptados el 9 de enero de 2010 por la Guardia Civil en la localidad zamorana de Bermillo de Sayago, Garikoitz García Arrieta e Iratxe Yáñez. Esa circunstancia frustró la acción terrorista.

Proceso

El juez Eloy Velasco ha procesado por integración en organización terrorista a los ex dirigentes de ETA Francisco Javier López peña, «Thierry», y Mikel Carrera Sarobe, «Ata», y al etarra deportado a Venezuela Arturo Cubillas en la causa en la que investiga los vínculos entre la banda y las FARC.

Así lo ha acordado el magistrado de la Audiencia Nacional en un auto dictado hoy, en el que también procesa a los terroristas José Lorenzo Ayestarán y José Ignacio Olaskoaga por un delito de tenencia explosivos en colaboración con organización terrorista, así como a Iraitz Guesalaga, responsable de informática de ETA, y a Iurgi Mendinueta por colaboración terrorista.