El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. | COE

El Consejo de Ministros aprobará este martes el tercer paquete de ayudas para paliar las consecuencias económicas y sociales de la guerra en Ucrania, que entrará en vigor el 1 de enero y recogerá medidas para hacer frente a la escalada de los precios de los alimentos. Tras la que será la última reunión del Consejo de Ministros de 2022, está previsto que el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, comparezca ante los medios de comunicación para explicar el paquete de medidas anticrisis y para hacer balance de un año marcado por la guerra iniciada por Vladimir Putin en Ucrania y por la escala, a niveles históricos, de los precios tras el estallido del conflicto.

Pese a que en los últimos meses España ha conseguido moderar la subida de precios y ya es el país con el nivel de inflación más bajo de la zona euro, el Ejecutivo ha decidido impulsar un tercer paquete de apoyo para hacer frente a la coyuntura actual, en el que se incluirá la prórroga de algunas de las medidas actualmente en vigor y que expiran el 31 de diciembre y otras nuevas relacionadas, principalmente, con la cesta de la compra. Además, el propio Pedro Sánchez adelantó hace unos días que este nuevo paquete de medidas también incluirá un apoyo a la industria gasintensiva y cerámica.

Rebaja del IVA

Una de las iniciativas nuevas que mayor fuerza cobra para incluir en el decreto ley que será aprobado por el Consejo de Ministros del próximo martes es la rebaja el IVA a determinados productos de la cesta de la compra, con el objetivo de amortiguar el impacto del alza de la inflación. Fuentes conocedoras de las negociaciones han explicado a Europa Press que están abiertas todas las posibilidades, si bien la que, al parecer, tiene más opciones de salir adelante es la rebaja del IVA en algunos alimentos que tienen una fiscalidad del 10%, entre ellos el pescado, y que podría bajar al 4%.

El IVA de la alimentación en España varía entre el tipo reducido (10%) y el superreducido (4%). Se consideran productos de alimentación aquellos que pueden servir como alimento para humanos o animales. Todos esos productos están sujetos al 10% del IVA, salvo aquellos que se consideran alimentos de primera necesidad como la leche, los huevos, las frutas y verduras, el pan o las legumbres, que se gravan con el tipo superreducido del 4% y que no pueden beneficiarse de un tipo menor, salvo que el Gobierno decidiera eliminar el IVA para estos productos. No obstante, hay ciertos alimentos que no se encuadran en ninguna de estas categorías, como las bebidas azucaradas o alcohólicas, a las que se les aplica el tipo general del IVA del 21%.

Además de la rebaja del IVA, la líder de Podemos, Ione Belarra, adelantó hace unos días que su espacio negocia con el PSOE, dentro de la prórroga del decreto de medidas anticrisis, un cheque ayuda de alrededor de 300 euros para aliviar el coste de la cesta de la compra, que beneficiará alrededor de ocho millones de personas.

Prórroga

Aunque el Ejecutivo no ha contemplado casi ninguna medida de prórroga en los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2023 para responder a las consecuencias de la guerra en Ucrania, fuentes del Ministerio de Hacienda asumen que se tendrán que prorrogar «bastantes medidas» actualmente en vigor. La única excepción que se incluye en las cuentas públicas del próximo año es la gratuidad de los billetes de Cercanías y Media Distancia para viajeros frecuentes, que supondrán unos 660 millones de euros a lo largo del ejercicio. Entre las medidas que ya se han confirmado que se prorrogarán destaca el límite del 2% para la actualización de las rentas de alquiler y la subida del 15% de las pensiones no contributivas, después del acuerdo del Gobierno con EH Bildu para lograr su apoyo a los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2023.

En materia fiscal, el Gobierno impulsó una batería de medidas destinadas a contener la subida de precios en la factura de luz. Destaca la bajada del IVA del recibo de la luz del 10% al 5%, que se aplica a los consumidores, empresas o particulares, con una potencia contratada de hasta 10 kilovatios, la aplicación del tipo impositivo del 0,5% del Impuesto Especial sobre la Electricidad, y la prórroga de la suspensión temporal del Impuesto sobre el valor de la producción de la energía eléctrica. Todas estas rebajas fiscales dirigidas a moderar las subidas en el precio de la electricidad supusieron entre enero y octubre una merma de los ingresos tributarios respecto al año pasado de 6.436 millones, según el último dato actualizado por la Agencia Tributaria en su informe mensual de recaudación.

Cabe recordar también que en el segundo paquete de medidas aprobado en junio, el Gobierno incluyó el incremento transitorio del 15% del Ingreso Mínimo Vital, la prohibición de la suspensión del suministro de energía eléctrica, gas y agua, una ayuda directa de 200 euros para asalariados, autónomos y desempleados inscritos en las oficinas de empleo que residan en hogares con una renta inferior a los 14.000 euros y la congelación del precio máximo de la bombona de butano hasta final de año en 19,55 euros.

¿Combustible?

Una de las medidas más cuestionadas está siendo la prórroga de la bonificación de 20 céntimos al litro de combustible. Aunque el Gobierno no ha dejado totalmente claro qué es lo que sucederá con este descuento, la vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, ha reconocido que se trata de una medida controvertida por su impacto fiscal y por beneficiar a quien tiene coche y no a las clases más vulnerables. Además, Calviño ha señalado que este descuento ha sido una medida «muy cuestionada» porque no incentiva el ahorro en el consumo de los carburantes, y la ha contrapuesto a la bonificación del transporte público --trenes de Cercanías y Media Distancia para pasajeros recurrentes--, que ha calificado de herramienta «estrella» y que por ello se extenderá durante todo el año 2023.

Por ello, la responsable económica del Gobierno ha abierto la puerta a «centrarlo en los sectores que se pueden ver más afectados», entre los que ha mencionado el transporte, la agricultura, la ganadería y la pesca. «Lo que estamos viendo es si se puede eliminar esa bonificación para todos y mantenerla solo en aquellos sectores para los que sea necesaria», afirmó recientemente.