Los riesgos de «Hacerlo tú Mismo» cuando se trata de reparaciones del hogar.

La tendencia del «hazlo tú mismo» (DIY) se originó en el mundo anglosajón, y se ha expandido a casi todo el mundo. Todo empezó con armar muebles de la casa, hacer pan artesanal, hacer adornos para el hogar…

Pero se extendió, hasta llegar a un aspecto más peligroso… las reparaciones del hogar. Donde si haces algo mal, todo termina en un gran dolor de cabeza, si tienes suerte.

Por eso, hoy decimos si no sabes no lo inventes. Para eso están los especialistas que puedes encontrar en Fixando con solo un par de clics.

Y si te quedan dudas, hoy te vamos a hablar de los riesgos asociados a las reparaciones del hogar hechas por ti y para cuáles sí o sí debes llamar a un profesional.

Riesgos al reparar las averías de tu hogar

Debemos aclarar que si tienes la experiencia necesaria, no habrá problema. De lo contrario, puede salirte más caro hacerlo tú mismo que contratar a un experto.

Algunos de los riesgos más grandes son:

  • Gastar más de lo necesario. Cuando no sabes hacer una reparación de un piso o hacer una instalación eléctrica, vas a desperdiciar material, ya sea comprando de más o dañándolo. Todo esto, te va a generar un costo que no deberías tener al buscar un profesional.

  • Te toma más tiempo. Un riesgo asociado a las reparaciones de envergadura es la pérdida de tiempo. Lo que a un profesional le puede tomar una semana, a ti te podría llevar hasta tres para terminar el trabajo. Lo que también influirá en el gasto de dinero.

  • Que no quede como lo necesitas. Al no tener experiencia, la reparación no quedará como lo necesitas. Esto incluye desde lo estético hasta lo funcional, sobre todo, cuando se trata de reparaciones que tienen que ver con electricidad, construcción o aparatos de gas.

Para evitar esto, es necesario que tengas las habilidades para hacer las reparaciones que necesita tu hogar o acudir con profesionales.

Y claro, habrá pequeñas modificaciones que puedas hacer tú mismo, como cambiar la pintura, las lámparas y hasta te puedes atrever con pequeñas conexiones…

Pero, con los siguientes trabajos es mejor llamar a los que saben.

Reparaciones en el hogar para las que debes llamar a un profesional

Hablamos de trabajos delicados como son:

Arreglos eléctricos

Si no sabes nada de electricidad, no intentes hacerlo tú mismo. Un cable mal colocado puede provocarte una descarga o iniciar un incendio en tu hogar.

Para cualquier proyecto, ya sea hacer un cableado en el panel o las paredes, debes llamar a un electricista autorizado y asegurado. Esto te garantiza que todo va a quedar funcionando bien y no corres ningún riesgo.

Eliminación de asbestos

Muchos creen que es un trabajo sencillo, pero olvidan lo peligroso que puede ser la exposición a este material tóxico. Así que, lo mejor es siempre llamar a expertos, pues ellos tienen el equipamiento adecuado.

Por tanto, evitas un riesgo innecesario para tu salud y obtienes un resultado óptimo.

Aparatos de gas

Otro punto delicado de las reparaciones en el hogar, es el que tiene que ver con fugas de gas o instalación de tuberías de gas. En cualquier caso, lo ideal es que un profesional se encargue.

Los riesgos con el gas siempre son mortales porque pueden ocurrir incendios, explosiones o envenenamiento al inhalar el monóxido de carbono.

Techos y tejados

Desde una reparación simple hasta la instalación del mismo, puedes verte tentado a hacerlo tú mismo. No obstante, si no tienes la experiencia adecuada vas a terminar causando más daños que beneficios al hogar.

Así que, en cualquiera de estos casos y en general, en aquellos que no tengas habilidades, lo mejor es llamar a profesionales. Te vas a ahorrar tiempo, dinero y evitar riesgos que en algunos casos pueden ser fatales.