La limpieza de la casa, sobretodo cuando hay que hacerla en profundidad, es una tarea que puede llegar a sobrepasar a muchos. Por ello es importante organizarse correctamente, según las preferencias y las urgencias de cada casa además de contar con los productos y utensilios de limpieza necesarios.

Gracias a esta guía rápida de trucos de limpieza de la revista digital Clara podrás conseguir unos mejores resultados en función de tus necesidades:

Limpiadores caseros

- Baño y cocina: mezclar a partes iguales agua y vinagre blanco, usar en los sanitarios, laterales del inodoro y el suelo.

- Muebles de madera: mezclar tres partes de aceite de oliva con una de vinagre blanco, usar sobre la superficie del mueble frotando suavemente y secando bien al terminar.

- Suelos de madera: mezclar ocho vasos de agua y un cuarto de vinagre blanco con un par de cucharadas de jabón natural. Humedecer la mopa con la mezcla, fregar el suelo y deja secar.

- Cristales: mezclar a partes iguales agua y vinagre blanco, pulverizar sobre los cristales y frotar con papel de periódico.

- Cal: aplicar limón o vinagre blanco sobre un paño y frotar.

Bicarbonato

El bicarbonato de sodio es una alternativa a la hora de limpiar que se puede utilizar en multitud de superficies e incluso tejidos.

El horno, la campana extractora, el microondas, la alfombra, la nevera y otras superficies pueden limpiarse con este ingrediente, aunque es importante tener en cuenta las instrucciones de los electrodomésticos y las etiquetas de los textiles así como usar guantes a la hora de manipular el bicarbonato.

Limpieza de persianas

Las persianas acumulan una gran cantidad de polvo y residuos dada su localización en el exterior de la casa. Por ello su limpieza puede llegar a darse una vez cada mucho tiempo al tratarse de una tarea tan engorrosa.

Con un calcetín viejo colocado en la mano puedes conseguir una limpieza mucho más efectiva y rápida. En el caso de que tu mano no quepa entre las separaciones de la persiana puedes utilizar esta misma técnica con una espátula de cocina.

Cristales rotos

Todo el mundo ha roto un vaso alguna vez. Y es muy posible que, en alguna de estas veces, se haya escapado uno de los muchos trocitos de cristal que se crean tras la caída. Pues bien, una vez recogidos los trozos más grandes coge una rebanada de pan de molde y presiona ligeramente en la zona de la rotura, las motas quedarán atrapadas en el pan.