Las autoridades recorrieron el centro. | Irene G.Ruiz

La Conselleria de Salut todavía no ha fijado la fecha exacta para que entre a funcionar el nuevo centro de salud de Sant Antoni pero sí que tiene claro que la instalación abrirá sus puertas durante el mes de febrero, según explicó ayer el titular de esta cartera, Vicenç Thomàs, durante el acto de inauguración del nuevo ambulatorio. «Estamos pendientes de algunas cosas administrativas, pero confío en que durante febrero, no sé si en dos o tres semanas, podamos abrir este centro», aseguró el responsable balear de sanidad.
La nueva instalación dará servicio a casi 30.000 personas del mismo núcleo urbano de Sant Antoni, pero también de Sant Rafel, Sant Josep, Sant Agustí y de la zona de Cala de Bou. A todos ellos habrá que sumar el importante número de turistas que reciben estas zonas en verano.
La instalación contará en sus inicios con una plantilla de 40 profesionales, a los que se sumarán dos más (en marzo y en mayo). «De aquí a primavera aumentaremos (el personal) en dos médicos de familia más lo que nos permitirá llegar a una relación de, aproximadamente, unas 1.700 tarjetas sanitarias por facultativo y adecuarnos un poco más a la media de todas las Islas», apuntó Thomàs.
Instalaciones
La mejora que supone el centro, según defendió el conseller, se refleja también en el aumento de consultas disponibles (se pasará de las 24 consultas del actual centro a las 53 de esta nueva instalación), que permitirán ampliar los servicios que se ofrecerán en la misma. Así lo avanzó Thomàs, quien puso como ejemplo que «el área de atención a la mujer empezará con dos comadronas que atenderán la parte preventiva y que, en el futuro, podrían ampliarse a diagnóstico o tratamiento». Vicenç también destacó que el centro contará con un Punto de Atención Continuada (atención de urgencias) y servirá también como base para el servicio de emergencias sanitarias 061.
El Centro también incluirá también servicios de mediación cultural y de trabajo social.
En el acto de inauguración, entre otros, participaron el alcalde de Sant Antoni, José Sala, y el presidente del Consell, Xico Tarrés. El primero destacó los beneficios de contar «con unas instalaciones dignas, modernas y más adecuadas a las necesidades de Sant Antoni», además del gran esfuerzo que ha supuesto para el consistorio «que, además de ceder el solar, usó de una cesión de crédito para su construcción, algo que nos complica mucho la existencia». Por su parte, el presidente insular destacó «los cambios de la sanidad en la Isla en 20 años, aunque todavía hay pasos importantes que dar para sentirnos orgullosos».