El Consejo de Ministros aprobó ayer declarar una reserva de 8.197 metros cuadrados de dominio público marítimo-terrestre para la ejecución del proyecto de construcción e instalación de la desaladora de agua marina de Santa Eulària.
Al parecer, y según fuentes municipales, este espacio estaría destinado a la instalación de un emisario submarino o de las estaciones de bombeo correspondientes.
La reserva de esta superficie tiene una serie de condiciones, como el estar limitada al tiempo necesario para el cumplimiento de los objetivos de ejecución, no podrá amparar la realización de otros usos y actividades distintas de las que justifican su declaración y se deberá mantener la servidumbre de tránsito definida en la Ley de Costas, con una anchura de seis metros, para uso público y peatonal.
Asimismo, el Ejecutivo central explicó que en dicha reserva se deberán extremar las precauciones para evitar cualquier impacto negativo sobre los hábitats marinos de posidonia oceánica y de Cymodocea nodosa.
Por otro lado, el órgano encargado de la ejecución de las obras será el responsable de los daños y perjuicios que puedan ocasionar las obras autorizadas, directa o indirectamente, en los terrenos de dominio público. La Demarcación de Costas en Balears podrá inspeccionar la ejecución de las obras con objeto de comprobar si las mismas se ajustan al proyecto en base al cual se otorga la reserva.
Por último, y de acuerdo con la Ley de Costas y de su Reglamento General de Desarrollo y Ejecución, se ha cumplido el trámite de información oficial previsto en ambas disposiciones, sin que la Conselleria balear de Medi Ambient se opusiese a la citada reserva en el plazo concedido al efecto.