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El nuevo puerto de es Botafoc inicia su andadura marcado por las quejas y críticas de los usuarios. La espera para el embarque a pleno sol del mediodía, el hecho de que las pocas sillas instaladas en la carpa provoquen que la mayoría deba utilizar el suelo como asiento, o que el puerto no esté bien señalizado y haya sido difícil de encontrar para muchos viajeros con vehículo, fueron motivos de descontento. Pero si hay una razón que llegó a indignar a los turistas que ayer estrenaron el nuevo puerto de Eivissa es el servicio de autobús y su coste de 2,50 euros por persona para hacer el trayecto entre Vila y Botafoc. Muchos sentían que esto era el colmo de una jornada llena de imprevistos, con falta de información y de facilidades para embarcar desde el nuevo puerto. Así lo manifestaron los pasajeros que ayer por la tarde esperaban para viajar a Mallorca.
«El autobús es un robo a mano armada, no hay derecho», afirmó Antonio Almodóvar, que venía de actuar en Formentera junto a sus compañeros de un grupo folklórico de Felanitx. «Pondremos una reclamación para que nos devuelvan el importe del billete del autobús», anunciaron también Lucía Páez y Alicia Homar, que se mostraron «indignadas» no solo por el coste de un servicio que consideran que debería ser gratuito, sino porque además no habían recibido el sms de Baleària informándoles del cambio de planes y se encontraron con la sorpresa cuando fueron a embarcar en el puerto de la Marina. Habían aprovechado hasta el último momento para hacer compras y llegaron con el tiempo justo pero al puerto equivocado. «Mucha gente habrá hecho como nosotras y se quedará en tierra», aventuró Homar.
«Soy ibicenca y me da vergüenza lo que está pasando. La estación de autobuses está terminada y están mareando la perdiz porque hay intereses creados, y el puerto no tenía que haber abierto así. ¿Tanta urgencia había para abrir una cosa así?», se lamentaba Paquita Bufí.
Muchos usuarios la única información que tenían sobre la dirección del puerto de Botafoc era la que les aportaban desde la garita de control de la Marina los agentes de Autoritat Portuàra. «De la rotonda de la mano, todo recto», fue la indicación que recibió Tiago Condagest, un joven de Brasil residente en Palma, que criticaba la falta de señalización para indicar el puerto. Menos suerte tuvieron aquellos que se hicieron todo el trayecto entre Vila y es Botafoc a pie y arrastrando las maletas.
Desde Autoritat Portuària explicaron que se autorizó a la empresa Dipesa a prestar el servicio de autobús, después de consultar con algunas compañías, y que el precio que se cobra no está regulado. «Es una empresa privada que se ofreció a dar este servicio y les hemos autorizado para operar en el puerto. El precio es el que pongan ellos», afirmó el portavoz de Autoritat Portuària.