Un mural para dar visibilidad a las mujeres del Bronx

Los artistas ibicencos Aida Miró, Jerom y Twoflü realizan un mural en un edificio de este barrio neoyorkino en el que retrataron a una mujer mexicana, otra puertorriqueña y otra afrolatina

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El mural terminado en el edificio con las tres mujeres y Aida Miró, Twoflü y Jerom.

El mural terminado en el edificio con las tres mujeres y Aida Miró, Twoflü y Jerom.

26-10-2019

Los artistas ibicencos Aida Miró, Jerom y Twoflü inauguraron el 26 de octubre en pleno barrio del Bronx de la ciudad estadounidense de Nueva York un mural que han bautizado como Tribute to Women & Diversity.
Es su segundo trabajo juntos después de que unieran su talento en 2018 para otro mural que se puede ver en la calle Canarias de la ciudad de Ibiza bajo el nombre de Tribute to Women. Es, por tanto y según explicó Miró, que lleva cinco años trabajando en Estados Unidos, «un proyecto conjunto que busca dar visibilidad a la mujer en espacios urbanos retratando siempre a tres mujeres de diferentes edades y etnias, rodeadas de caligrafías con mensajes positivos».

En esta ocasión han desembarcado en el Bronx gracias al apoyo del Institut d´Estudis Balearics, Foxy Wall Management y una beca del Bronx Council of the Arts que obtuvo Miró para subvencionar el proyecto. En esta ocasión el objetivo era «reflejar a tres mujeres de este barrio que fueran representativas de la comunidad y de su diversidad, para que otras muchas puedan sentirse luego identificadas con ellas».
Así, cada artista reflejó a una siguiendo su estilo, trabajando intensamente durante un mes, para crear el mural más grande que han realizado hasta la fecha, en un edificio de 5 plantas de unos 20 metros de alto por 7 de ancho. Sin embargo no fue fácil porque, como aseguró Miró a Periódico de Ibiza y Formentera , no todo consiste en pintar y hubo que hacer frente a un intenso trabajo previo que consistió en hacerlas fotos cuadrando sus complicadas agendas, reunirse con el dueño del edificio, comprar todos los materiales o coordinar el transporte hasta el lugar y el alquiler de la grúa».

Las mujeres elegidas
La primera mujer es Natalia Méndez, dueña del restaurante mexicano La Morada «que ha sido noticia en el New York Times y otros medios de comunicación porque ella y su familia son inmigrantes indocumentados y activistas en la lucha por los derechos de integración e igualdad». El encargado de plasmarla fue Jerom con un retrato que, según Miró, «muestra actitud de fuerza y trabajo con una gran sonrisa».
La segunda fue, por parte de TwoFlü, Margie Díaz. Es una mujer puertorriqueña de 76 años que reside en el Bronx desde que tenía cuatro años y que pasa mucho tiempo en el centro de jubilados de Highbridge, en el que Aida Miró daba clases de pintura. Amante de la música y el baile, Díaz es viuda por partida doble y madre de 4 hijas que crió sola, y ver su imagen retratada «le ilusionó muchísimo». La inmortalizaron con las maracas que lleva siempre que va a bailar. «Mucha gente se va a sentir identificada con ella porque con casi 80 años y una vida difícil sigue bailando con una energía que contagia a su alrededor y porque representa la diversión, el baile, la música, la humildad, la bondad, la pasión, la alegría y el amor», resumió Miró a este periódico.
La última es Dada Coz. Se tratade una artista afro-latina de origen dominicano que es bailarina de Burlesque, directora artística, diseñadora de vestuarios y profesora de yoga. Según Miró «sus performances tratan de la libre expresión femenina para empoderar a las mujeres y los que se sienten identificados con lo femenino» y «sus rasgos africanos encajan perfectamente para la combinación con los otros dos retratos». Para la artista ibicenca Dada «representa la juventud, la sensualidad, el erotismo femenino, la dulzura, la libertad, la creatividad, la gracia y belleza».

«Es genial acercar el arte»
Después, vino el reto de encuadrar los tres retratos en las caligrafías de forma equilibrada teniendo en cuenta además que trabajar en vertical no permitió que los tres artistas trabajaran al mismo tiempo. Afortunadamente, consiguieron organizarse, adaptar la grúa que no llegaba hasta arriba del edificio y tardaron dos semanas en pintarlo. Todo ello, mientras recibián constantes visitas de los vecinos, quienes felicitaban a los tres artistas por el trabajo, y de niños de colegios que de vuelta a casa fueron viendo el avance de las obras. Algo que llenó de satisfación a los artistas. «Para nosotros significa mucho el poder acercar el arte a la comunidad especialmente en zonas donde hay tantos colegios y los murales se convierten en un referente de la comunidad que cambian tanto el entorno».
Por ello, Miró, Jerom y Twoflü están convencidos de que este proyecto «podrá continuar por todas las partes del mundo».

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