La detenida se acogió a su derecho a no declarar y quedó en libertad provisional tras comparecer ante la juez.

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La juez de guardia en Ibiza decretó el miércoles un auto de libertad provisional para la mujer de 43 años detenida por la Policía Nacional como presunta autora de un delito de explotación sexual, coacciones y lesiones leves.

Según informaron fuentes judiciales, la investigada compareció por videoconferencia desde la comisaría de Ibiza y se acogió a su derecho a no declarar. La magistrada ordenó su puesta en libertad mientras se siguen realizando investigaciones.

La mujer de 43 años fue detenida en el marco de una investigación desarrollada por la Unidad Contra las Redes de Inmigración y Falsedades Documentales (Ucrif) de la Policía Nacional de Ibiza.

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Según informaron fuentes de la investigación, la supuesta ‘madame’ fue detenida después de que los investigadores tuvieran conocimiento de que dos mujeres estaban siendo coaccionadas y obligadas a ejercer la prostitución, bajo continuas amenazas de ser expulsadas del piso donde vivían si no obtenían ingresos suficientes para poder pagar el alquiler de la habitación que ocupaban, llegando incluso a ser agredida físicamente, una de ellas.

El piso donde residían y en el que estarían siendo obligadas a ejercer la prostitución había sido controlado por efectivos de la Ucrif en otras ocasiones, teniendo como referente común en los últimos tres años que la encargada y responsable de la vivienda era la misma persona.

Esta mujer, bajo el pretexto de cobrar el alquiler de las habitaciones que ocupaban las mujeres, controlaría directamente la actividad mediante la inserción de anuncios en distintas páginas Web de contactos sexuales, a través de las cuales captaría clientes para las mujeres que tenía alojadas en la vivienda.

Las mismas fuentes indicaron que en la situación actual, debido al estado de alarma, había descendido el número de clientes, lo cual no habría sido obstáculo para que la presunta autora siguiera exigiendo el pago íntegro de sus ingresos en concepto de alquiler de las habitaciones de la casa, y habría cobrado directamente a los pocos clientes que acudieron en las últimas fechas. Las investigaciones apuntaban a que se habría quedado el 80 por ciento de los contactos sexuales de las mujeres. La investigación judicial sigue abierta.