El IB-Salut e ha propuesto solucionar la falta de médicos de familia en las Islas buscando a estos profesionales en redes sociales como Twitter. El anuncio, publicado por la subdirectora asistencial de Humanización, Atención al Usuario y Formación de este instituto público, la doctora Rosa Duro, podría pasar desapercibido en la maraña de mensajes de esta red. Sin embargo, para profesionales como el doctor Miguel Lázaro, presidente del Sindicato Médico Balear (Simebal), «esto no es serio».

Y es que la publicación en sí es, cuando menos, llamativa. Sobre todo al tratarse de un anuncio escrito íntegramente en castellano. Algo que choca frente a la realidad de que «el catalán es un requisito» para que los médicos puedan trabajar en Baleares, según explica Lázaro. En el caso de no conocer esta lengua, añade, tienen dos años para obtener el certificado de nivel B1. De ahí que desde el sindicato Simebal se considere que el IB-Salut no está actuando de forma limpia a la hora de publicar este anuncio en castellano sin mencionar que el catalán es un requisito que los doctores tendrán que demostrar en 24 meses tras la firma del contrato.

Engaño
Más grave es el hecho de que el anuncio en sí describa la situación del sistema sanitario del archipiélago «como si fuera el edén». En este sentido, Lázaro recuerda que, solo en Ibiza, «hacen falta ahora mismo unos 30 médicos de familia». La cifra en toda Baleares asciende a 350. Y añade otros problemas laborales como, por ejemplo, la congelación de la llamada «carrera profesional», un complemento salarial que depende de los años que lleve el médico ejerciendo en su puesto. En el anuncio se ofrece esta carrera profesional cuando «la realidad es que está bloqueada desde 2017».

La doctora Duro, por otro lado, presume en el mensaje de que el IB-Salut dedica a la Atención Primaria un 23% del presupuesto de Sanidad. Y esto le responden desde Simebal: «El presupuesto debería subir, como mínimo, hasta el 40% para que pudiéramos estar en una situación aceptable».

La radiografía que ofrece el doctor Lázaro sobre la situación de la Atención Primaria en Baleares es desoladora. Según las cifras que maneja el sindicato, de cada 25 médicos de familia que acaban su periodo de residencia en el archipiélago, «solo siete u ocho deciden quedarse». «Nadie en el IB-Salut se pregunta el por qué de esta desbandada», lamenta el presidente del sindicato en Baleares. A ello se suman médicos de familia saturados de pacientes, que no pueden atenderles como sería debido. Y profesionales que, además, «están dando servicios asistenciales por los que no están siendo remunerados como cuando cubren las vacaciones de un compañero».

Desde Simebal consideran que, además la subida del presupuesto, es urgente que el IB-Salut «fidelice» a los médicos de familia que ya trabajan en las Islas. Pero también que se mejoren sus condiciones salariales y se actualice de una vez por todas el complemento por insularidad. «Es evidente», subraya el doctor Lázaro, «que el nivel de vida en Baleares es más caro que el de Canarias. Sin embargo, allí tienen el complemento actualizado y aquí no». Este complemento se revela como «imprescindible» en casos como el de Ibiza, donde el elevado precio de la vivienda impide lleva a muchos de estos médicos a renunciar a trabajar en la isla.

«Tenemos que ser serios», exige el doctor Lázaro al IB-Salut, «no se puede ir uno a las redes sociales a buscar médicos y menos cuando la Atención Primaria está atravesando una grave crisis. Sobre todo, en Ibiza, con problemas para encontrar sustitutos, demasiados pacientes y listas de espera».

Desde Simebal, finalmente, se reclama al Ibsalut que «reivindique» lo que es del archipiélago. Por lado, partidas de los fondos Next Generation para solventar esta situación. Y, por otro, «la deuda sanitaria que mantiene el Estado con Baleares y que asciende a 2.800 millones de euros», concluye.