Sant Carles pudo celebrar su día grande a pesar del mal tiempo. | Daniel Espinosa

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Sant Carles celebró ayer jueves su día grande casi con toda normalidad, con la tradicional misa, ‘ball pagès’ y procesión. A pesar de que los chubascos no dejaron salir las procesiones de los Santos a la calle, sí que se realizó una pequeña procesión en el porche de la iglesia. El ball pagès se trasladó también al centro parroquial, donde no faltaron las orelletes.

Lo cierto es que ni la lluvia ni la pandemia pudieron con los ánimos de los vecinos. «He venido a hacer pueblo», explicaron entre las personas presentes en las fiestas. Tampoco faltó a la celebación del día grande un grupo de visitantes de Mallorca. «Es un pueblo muy encantador», señalaron contentos por la visita.

Eso sí, desgraciadamente no se celebrará una propuesta tan popular como la Fira des Calamar dado que la evolución de la normativa no permite organizar un evento de este tipo con las necesarias condiciones de seguridad para los participantes.

Actuaciones de ball pagès, del Coro Parroquial, exposición de coches y motos antiguas son otros de los clásicos que repiten junto con propuestas nuevas como Miques, miquetes, micarates i micaroies, obra del Grup de Teatre Es Cubells el 1 de noviembre; o la muestra de acuarelas de Yoa Covas, Aires d’ahir i de sempre entre el 30 de octubre y el 7 de noviembre en Ca n’Anneta.