Farmacia de Can Misses con el cartel de 'Test de antígenos agotados'. | Toni P.

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Pocas son las farmacias que estas semanas navideñas pueden servir test de antígenos en toda la isla de Ibiza. Periódico de Ibiza y Formentera solo pudo dar con este producto en una de las farmacias de Ibiza, ubicada en Santa Eulària, mientras que la gran mayoría han agotado las pruebas de antígenos hasta, por lo menos, la próxima semana, según explicaron ayer los propios farmacéuticos. Entre los argumentos comunes en las farmacias sobre el desabastecimiento de estas pruebas es la alta demanda que está habiendo estas fiestas debido a las reuniones familiares. Aunque también al «miedo a esta nueva ola que nos está golpeando estos días», tal como apunta la Licenciada de la farmacia de Sant Joan, Margarita Torres, que no espera reabastecer su stock de test de antígenos antes del 3 de enero.

Desde la Cooperativa de Apotecaris, algunas de las farmacias adscritas pueden aprovecharse del abastecimiento que ofrecen desde esta red, «que ha podido conseguir 2.000 unidades que reparte entre sus farmacias a razón de cinco unidades por farmacia y día», tal como explican desde algunas de estas farmacias. Una cantidad totalmente insuficiente ante la demanda que está habiendo en estas fechas.

Agotado
Test de antígenos agotados, este es el cartel que preside la entrada de muchas farmacias de Vila. En la farmacia de Can Misses del Ldo Ignacio de la Cueva Torregrosa, Vanesa Ventura, responsable de compras, asegura que hasta la semana que viene difícilmente tendrán más test de antígenos, agotados en su farmacia desde el pasado día 23. Las razones del desabastecimiento, «según los proveedores, el problema viene de China, dicen que hay grandes cantidades retenidas en las aduanas», sin eludir a la «gran ola de demanda que está habiendo debido a las fiestas», asegura Ventura. Carolina Ballester, farmacéutica de este despacho, se pregunta: «¿Por qué no se copian modelos de otros países en los que se organizan puntos en los que se hace la prueba de manera gratuita? O sin ir más lejos, hacer lo mismo que se hizo el año pasado con los cribados masivos».

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En la calle de las farmacias también luce el cartel que avisa de que se han agotado los test de antígenos. Jesús Melgar, tras el mostrador de la farmacia del Ldo Luis Carreño Villangómez, informa por teléfono de que no le quedan test antes de atender a Periódico de Ibiza y Formentera. «Llegan con cuentagotas», asegura Melgar, quien explica que ayer por la mañana «llegaron 50 unidades» y que ya las tenía vendidas antes de abrir «a clientes habituales que nos habían pedido que les guardáramos una. ¡El problema es que en Navidades nos las piden de 10 en 10!». De esta manera, Melgar está convencido de que, pasadas las fiestas, la demanda de test «volverá a la normalidad». En la misma calle Aníbal, la farmacia del Ldo Juan Antonio Marí Tur, no tiene el cartel de antígenos agotados: «Total, la gente entra a preguntar igualmente», explica Jesús Pajares tras el mostrador, quien asegura que «absolutamente todas las llamadas que he recibido hoy han sido para preguntar por las pruebas de antígenos». Pajares afirma que solo en estos días «se habrán vendido más de 1.000, mientras que antes de las Navidades no habíamos vendido ni 500». Lleva con este producto agotado desde «unos días antes de Navidad» y espera que lleguen esta semana: «Están pedidos, aunque depende de muchos factores que al final vayan a llegar».

En Sant Antoni, Irene Ramón, explicaba como ayer en su farmacia se les agotaron las apenas 60 pruebas que les llegaron «en menos de una hora». También usa el término «cuentagotas» para describir el poco ritmo de abastecimiento con el que les llegan estas pruebas. Margarita Torres, desde Sant Joan, usa la palabra «racionamiento» para referirse a las cinco unidades que se les ofrecen desde la cooperativa y está segura de que «cuando pase esta locura de la Navidad» todo volverá a la normalidad.

Por fin en Santa Eulària, en la farmacia de la Lda Carmen Bermejo Gómez, ayer a primera hora de la tarde les quedaban todavía pruebas de antígenos. «Solo quedan algunos, no muchos», advertía una de las empleadas de la farmacia que no puede asegurar «durante cuánto tiempo van a durar».