Un momento de la misa. | Daniel Espinosa

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Vicent Ramon era un «home bo» y el afecto y cariño hacia su persona se reflejó este viernes en un funeral que congregó a centenares de personas en la iglesia parroquial de Sant Antoni.

Minutos antes de las 16.00 horas decenas de personas  (más de un centenar) esperaban la llegada del féretro a la plaza de la iglesia. Entre los presentes, los compañeros de faena en el Charpat Segundo, su pesquero, el arrastrero en el que faenó miles de horas, el barco en el que se dejó la vida. Y junto a sus marineros, decenas de pescadores llegados desde todos los puntos de la isla para despedir a «un hombre de la mar».

[La sentida y multitudinaria despedida a Vicent Ramon, patrón del 'Charpat Segundo', en imágenes (Fotos: Daniel Espinosa).]

Entre los presentes, semblantes de tristeza y de incomprensión por una tragedia que se llevó la vida de Vicent a los 56 años.

Amigos y vecinos coincidían a la hora de hablar de Vicent: «un hombre de la mar», una «muy buena persona». Palabras similares también del párroco de Sant Antoni, Francesc Xavier Torres Peters, quien ofició la misa funeral en una iglesia que se quedó pequeña.

Horas antes, decenas de personas ya habían acompañado a la familia en el velatorio en Pompas Fúnebres.

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Uno de ellos, Adrián, vecino de Sant Antoni, recordaba los almuerzos que compartían cuando Vicent regresaba de «su particular jornada laboral» a bordo del Charpat Segundo. «Una vez me pidió una campana que había traído de Holanda. Me dijo que la quería para su barco y a cambio me dio una langosta», rememoraba ayer Adrián, quien añadió que «la mayoría de veces nos traía pescado sin esperar nada a cambio». «Venía de una jornada dura tras madrugar pero nunca le faltaba el humor», apostilló.

Una vida en la mar

Vicent Ramon, el hijo de Margalida de sa Font y Vicent de n’Empenyo, falleció la noche del miércoles durante el hundimiento del Charpat Segundo a escasos metros del dique de Botafoc, en aguas de Ibiza.

Minutos antes de las 20.00 horas, él y otros dos compañeros habían partido rumbo a Benicarló (Castellón), para llevar a cabo las tareas de mantenimiento del barco.

La travesía se tornó tragedia tras impactar contra un saliente de s’Illa Grossa. El arrastrero sufrió una vía de agua. Vicent, patrón del Charpat Segundo, trató de salvarlo y en el empeño se dejó la vida.