Decenas de turistas esperan un taxi en la parada de la Avenida de Santa Eulària. | Daniel Espinosa

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La escasez de taxis para atender la gran demanda en las paradas del aeropuerto de Ibiza y, especialmente en la avenida de Santa Eulària, volvió este martes a ser objeto de quejas por parte de los turistas que estas semanas están visitando la isla.

Es el caso de dos zaragozanas que llegaron a Ibiza la semana pasada de vacaciones y ayer vieron peligrar su vuelta a casa en avión. «Embarcamos a las cinco de la tarde y ya son las tres. Al ritmo que transcurre la cola, no sé si llegaremos», destacó Carmen de Pedro mientras observaba su reloj algo nerviosa, pero optimista.

Minutos antes de la llegada de ambas mujeres a la parada de taxis del puerto, un gran goteo de turistas procedentes de todas partes se desplazó hasta esta zona y formó una cola kilométrica a la altura de la señal vertical.

Incertidumbre

Ingleses, italianos y alemanes. Decenas de personas se agolparon en la parada sin saber con exactitud el tiempo de espera. «Llevamos alrededor de 30 minutos esperando. Esto no puede ser. Hemos perdido media mañana aquí», destacó con indignación e incertidumbre el italiano Andrea.

Visitante italianos esperan, a pleno sol, un taxi en la parada de la Avenida de Santa Eulària.

A pleno sol y con mucho calor, así se encontraban ayer los visitantes que esperaron la llegada de algún taxi a partir de las 12:00 del mediodía. Sin ir más lejos, este italiano, que llegó a Ibiza con cuatro amigos de Nápoles, se mostró contrariado porque la falta de este servicio ha sido recurrente durante su estancia en la isla.

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«Al salir la otra noche de Pacha Ibiza, tuvimos que esperar más de una hora este servicio de transporte», explicó Fabio mientras la multitud avanzaba despacio.

Con esta misma problemática se ha encontrado también Giorgia. Esta mujer inglesa, que vino a la isla acompañada por el resto de su familia, afirmó que desde su hotel avisan a los turistas de que los tiempos de espera para coger un taxi son «excesivos», perjudicando la movilidad de los visitantes por la isla.

«Nosotros queremos ir a Sant Miquel y pasar allí toda la tarde, pero nos estamos arrepintiendo», destacó esta mujer con frustración. Junto a esta familia, un grupo de visitantes se encontraba esperando un taxi ataviados con sus mochilas y maletas.

«Menos mal que hemos salido con tiempo del hotel. Ayer tuvimos que esperar casi media hora para desplazarnos desde aquí a Platja d’en Bossa y, por eso, hoy no hemos tentado a la suerte», afirmó el italiano Stefano.

El que duda de si volver a la isla o no es Alan de Jong. Este turista, afincado en Canarias desde hace años, ha vivido unos días «espinosos» en Ibiza.

«Llevamos tres días sufriendo la falta de taxis. Llamamos a la centralita y nada, sin respuesta»,    criticó de Jong. Sin duda, la falta de taxis sigue sin cubrir la gran demanda de turistas que hay en Ibiza. Un problema que comienza a enquistarse en la isla y que necesita una solución para afrontar una temporada turística marcada por la nueva normalidad.