Los hoteles obsoletos podrán convertirse en oficinas o residencias de mayores.

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Las posibilidades de reconversión de hoteles de una y dos estrellas, hostales y establecimientos obsoletos de Baleares, poco convencen a las patronales pitiusas. Estos equipamientos hoteleros podrán reconvertirse en viviendas siempre que, por lo menos, el 50% de los pisos sea de protección oficial. También podrán transformarse en oficinas o en residencias de la tercera edad cumpliendo una serie de condiciones urbanísticas, según contempla la nueva ley turística.

Tras unas primeras impresiones, el gerente de la Federación Empresarial Hotelera de Ibiza y Formentera (FEHIF), Manuel Sendino, consideró que la propuesta no parece «demasiada práctica», sobre todo a la hora de valorar los posibles beneficios que una reconversión de estas características puede suponer para un empresario hotelero.

El gerente confirmó que no fue hasta el martes por la noche cuando recibieron el documento, por lo que desde la patronal reconocieron necesitar tiempo para analizarlo a fondo.

Desde la Pequeña y Mediana Empresa de Ibiza y Formentera (PIMEEF) aseguraron también no tener todavía «un criterio claro al respecto».

La presidenta en Baleares de la Asociación Española de Directores de Hotel (ADEH), Alicia Reina, manifestó que todos estos cambios y enmiendas que van introduciéndose a la nueva ley turística «son insuficientes y no mejoran el texto inicial».

Para Reina, las necesidades del sector de los alojamientos turísticos siguen sin obtener una respuesta clara por parte de los gobernantes que ejercen «un excesivo intervencionismo» en la oferta legal reglada, pero que no solucionan ni controlan el intrusismo, problema principal de la masificación turística.

Control

«Controlar el sector de alojamientos reglados, que ya está más que controlado, es fácil. Lo difícil es proponer medidas eficientes que eviten esa oferta ilegal y el intrusismo, que son los que realmente causan la masificación turística y no aportan riqueza social a las islas. Si la oferta legal de alojamientos turísticos decrece, habrá menos recaudación fiscal.»

«A pesar del intento por suavizar alguna medida, se sigue ligando la mejora de la planta hotelera a la reducción de plazas y esto es contraproducente ya que lo que se promueve es el efecto contrario al perseguido, es decir, un descenso de la mejora y excelencia de la planta hotelera balear», declaró Alicia Reina.

Respecto al cambio de uso de los establecimientos hoteleros obsoletos, Reina no consideró que la propuesta vaya a fructificar porque, en la mayoría de los casos, para los propietarios pitiusos la posibilidad «no les va a resultar viable ni atractiva».
Reina se refirió también a otros aspectos de la norma, como la excepción de la obligación de instalar camas elevables en hoteles de menos de 30 habitaciones situados en edificios catalogados como Bien de Interés Cultural o ubicados en un núcleo antiguo con significación histórica debidamente acreditada.

En este sentido, la presidenta balear de ADEH manifestó que también se trata de una propuesta «insuficiente».

«El problema será la acreditación de esta imposibilidad y la burocracia administrativa hará que esta excepción se convierta en algo inaplicable».

«En mi humilde opinión, el texto aún debe mejorarse mucho y no recoge las enmiendas y peticiones que se han solicitado por parte del sector», concluyó Reina.

Planificación territorial

La posible medida tampoco convenció demasiado al vicepresidente en las Pitiusas de la Confederación de Asociaciones Empresariales de Baleares (CAEB), José Antonio Roselló, quien destacó ayer que se intenta resolver el problema de algunos establecimientos que pueden haber quedado obsoletos, aunque dicha solución «posiblemente no sea la más deseable».

«No creo que vaya a funcionar. Sería partidario de que se meditara muchísimo más. Además, el tema es más propio de lo que debería contemplar una planificación territorial y urbana, por lo que tendría que estar en manos y en estudio de los Consells o incluso de los ayuntamientos», explicó el vicepresidente.
«Muchos empresarios estarán de acuerdo conmigo. Hay que meditar mucho más este tema», concluyó.

El apunte

Novedades de la ley

Una de las grandes incorporaciones del texto pactado el martes es que los empresarios que den de baja establecimientos obsoletos tendrán la obligación de subrogar a los trabajadores.

El objetivo de esta medida es evitar que aumente el desempleo por el cierre de hoteles para destinarlos a viviendas.

Además, hasta ahora todos los hoteles que realizaran obras de modernización podían ampliar su volumen un 15%, pero a cambio debían reducir un 5% su número de plazas. Tras el acuerdo con el PI se modula esta exigencia y los hoteles de menos de 150 plazas no tendrán que decrecer.