Varios taxis, entre fijos y estacionales, esperan en la parada de la Avenida de Santa Eulària. | Irene Arango

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El primer turno de taxis estacionales de la isla ha llegado a tiempo y «motivado» para el comienzo de la temporada turística, pese a los impedimentos ocasionados por la falta de choferes o las dificultades derivadas de los últimos trámites administrativos necesarios para empezar a trabajar.

Como, por ejemplo, los obstáculos a la hora de conseguir la tarjeta de inspección técnica, así como la documentación necesaria desde las oficinas de Tráfico. En este sentido, decenas de nuevos permisos de conductor de taxi arrancaron ayer desde primera hora de la mañana. Es el caso de Gloria Molina. Esta joven chófer de Sant Josep, que esperaba la llegada de visitantes en el aeropuerto de Ibiza, señaló que ayer fue su primer día como trabajadora tras aprobar el examen y disponer del permiso municipal de conductor de taxi.

«He comenzado hoy a trabajar. Nos han preparado bien. Tras la prueba, los nuevos estacionales realizamos rutas con nuestro jefes para adaptarnos a los recorridos», explicó Gloria Molina mientras metía el equipaje de tres turistas en el maletero del vehículo.

No obstante, antes de emprender su marcha, señaló que los taxistas de este municipio están sufriendo para encontrar personal que quiera trabajar esta temporada en el sector.

Justo detrás, el taxista Denis Kouvick, un ibicenco que vive en Sant Jordi y que lleva trabajando nueve años como taxista estacional, subrayó que, entre fijos y temporales, hay trabajadores de sobra para afrontar todo el verano. Lo mismo piensa el trabajador fijo José Antonio Linero. Este taxista adelantó a Periódico de Ibiza y Formentera que el problema no es la ausencia de choferes sino la acumulación de tráfico que padece Ibiza durante la temporada. «Hay veces que no podemos llegar a todo. Es imposible salir de algunos atascos, ojalá hubiese más fluidez en la carretera durante la época estival», subrayó Linero.

Asimismo, puntualizó que desde algunos ayuntamientos debido, entre otros motivos, al retraso de los taxistas en algunas paradas por los embotellamientos, ha establecido como solución la aprobación de un permiso temporal sin la necesidad de examinarse, pidiendo únicamente un certificado médico y otro de antecedentes penales. Una decisión que para nada comparte el taxista S. S. Este conductor, que lleva 15 años como estacional,    subrayó que este año se ha presentado menos gente al examen del pasado 27 de abril en el Recinto Ferial. «Una de las causas puede ser la consecución, por parte de los compañeros, de un trabajo fijo en estos dos últimos años de pandemia», explicó.

Además, puntualizó que el periodo de caducidad que tiene la licencia es un gran impedimento para los conductores, puesto que, según Segura, si un chófer no declara que ha trabajado doce meses en un periodo de cinco años, te quitan la licencia y tienes que volver a examinarte. «Cada año es más complicada la prueba», subrayó este taxista mientras ayudaba a unos turistas de La Rioja con su equipaje. Según estos visitantes, a lo largo del día de ayer en el que cogieron varios transportes, no sufrieron el retraso de movilidad de estos vehículos.