Un momento de la reunión de la Comisión de Seguimiento mantenida ayer en el Ayuntamiento de Sant Josep. | Daniel Espinosa

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El Ayuntamiento de Sant Josep ha optado finalmente por la fórmula de la cesión de terrenos para la construcción de las viviendas que permutarán a los propietarios de los apartamentos Don Pepe.

Según informó el alcalde del municipio, Ángel Luis Guerrero, tras la reunión de la Comisión de Seguimiento de los Don Pepe, en un primer momento se había optado por la realización de una compra de terrenos, pero finalmente se rechazó esta opción «porque se dilataría mucho en el tiempo» porque, además del proceso de adquisición, «había que hacer la transformación urbanística y luego la transformación física».

El Consistorio decidió finalmente ponerse en contacto con una serie de propietarios de terrenos en la zona de Sant Jordi y Platja d’en Bossa «y encontramos a uno que haría esta cesión» a través de la figura de un SUDO (Suelo Directamente Ordenado). Mediante este acuerdo el propietario cede algo más de 8.000 metros cuadrados para la construcción del edificio y toda la vialidad de la zona a cambio de una clasificación de 4.000 metros cuadrados en la misma finca, además de toda la urbanización, que correrá a cargo del Ayuntamiento.

Guerrero matizó que el terreno cedido es parte de una finca «que es un antiguo suelo urbanizable» y que está ubicado en una zona urbana, por lo que dispone de todos los servicios.

Indicó, a su vez, que el siguiente paso es aportar al Consell d’Eivissa toda la planimetría de la zona donde estará la edificación, además de facilitarle la volumetría y la intensidad de uso que tendrá el terreno, algo que calculó que podría estar listo en un mes. Una vez aportada esta documentación, la máxima institución tendrá que realizar una suspensión del planeamiento urbanístico de Sant Josep y aprobar una provisional. «Sé que el Consell siempre ha estado a nuestro lado en este tema y no nos costará llegar a un acuerdo», aseguró el primer edil josepí.

El presidente del Consell, Vicent Marí, hizo hincapié, por su parte, en que la institución que preside «seguirá colaborando y apoyando cualquier iniciativa que suponga desatascar el drama que viven los propietarios de los Don Pepe». En este sentido, adelantó que, en cuanto el Ayuntamiento disponga de los terrenos «el Consell los introducirá en las normas transitorias que se están tramitando del municipio de Sant Josep y se reclasificarán los terrenos donde se tienen que construir las 100 viviendas».

Marí reconoció que se trata de «un proceso lento», aunque su tramitación tiene un plazo máximo de seis meses. En ese momento, «los terrenos tendrán la consideración de solar y se podrán iniciar las obras cuando se hayan tramitado las licencias correspondientes».

Por su parte el conseller balear de Vivienda, Josep Marí Ribas Agustinet, informó de que en la reunión mantenida ayer se firmó entre Consell, Govern y Ayuntamiento un protocolo, que deberán firmar también los vecinos, donde se han expuesto las intenciones de todas las administraciones para solucionar esta problemática. Un protocolo que se espera que, a finales de este año o principio de 2023, se convierta en un convenio que marque ya «obligaciones en todas estas cuestiones» tales como plazos o el diseño arquitectónico del nuevo edificio.

Asimismo, subrayó que las viviendas que se construirán «estarán clasificadas con la categoría de VPO aunque no las construirá el Ibavi», por lo que no estarán sujetas a la lista de espera de este organismo público. «Tendrán la consideración de VPO privadas, a precio tasado y con las limitaciones que tienen las VPO», manifestó Marí Ribas.