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La Policía Nacional les seguía el rastro desde hace meses y el jueves se cobraron a sus piezas más destacadas. En un hotel de Ibiza, donde el investigado disfrutaba de unas vacaciones, agentes de la UDYCO detenían a uno de los dos miembros de la Mocro maffia (la mafia holandesa) en España, un individuo considerado por las autoridades suecas como el criminal más activo de su país. En España la operación internacional se cobró una segunda detención: la de un individuo que ya se encontraba en prisión por otros hechos delictivos.

Según señalaron ayer fuentes policiales, estas actuaciones han conllevado la desarticulación de una de las organizaciones de narcotraficantes más activas de Europa. En las investigaciones han colaborado agentes del Cuerpo Nacional de Policía, Policía de Suecia, la OFAST francesa y la Policía de Holanda, coordinados por EUROPOL.

Los investigadores centraron sus pesquisas en un importante narcotraficante colombiano que lleva más de una década introduciendo sustancias estupefacientes desde Colombia a España, un narco que posee una amplia red de contactos en nuestro territorio nacional. El desarrollo de las actuaciones permitió a los investigadores conocer la estructura criminal que la organización había establecido en España, Francia y Colombia. Gracias a su experiencia en el mundo del narcotráfico, había conseguido construir un entramado delincuencial en nuestro país con el fin de introducir en Europa, a través de España, las ingentes cantidades de cocaína que sus clientes le reclamaban.

Las pesquisas realizadas indicaban que estaba organizando un trasvase de cocaína en aguas próximas a Venezuela, para posteriormente trasladar la sustancia estupefaciente a Europa. El cargamento, de más de tres toneladas de droga, fue cargado en un velero rumbo a España,    a la costa de Huelva, donde dos destacados narcos se encargarían de coordinar las tareas de descarga, almacenamiento y posterior transporte del estupefaciente importado desde Venezuela. El año pasado la Policía ya intervino a la banda 1.623 kilos de cocaína de un alijo de más de 3 toneladas.

El entramado preparaba un nuevo envío de cocaína y tras un reunión en Barcelona, la Policía activó la fase de explotación que deparó las detenciones de cinco investigados, uno de ellos en Ibiza.