Las ratas toman también la calle Aragón.

20

A medida que pasan los días, son cada vez más numerosas las denuncias sobre la presencia de cucarachas y ratas en la ciudad de Ibiza. En el caso de las segundas, suele ser difícil captarlas porque no acostumbran a salir de sus escondites si hay gente delante. Pero en la calle Aragón y gracias a la instalación de un contenedor de basura orgánica a la altura de los números 64-68, al menos una de ellas comienza a hacerse habitual entre comerciantes y peatones. La denuncia la ha formulado un restaurador de esta céntrica y comercial calle de la capital ibicenca, quien ha podido incluso grabar un vídeo sobre la presencia del roedor. «Sale y entra cada dos por tres para coger comida de la basura», ha explicado, «lleva ahí varios días y ya te puedes imaginar lo que pasa cuando la gente que está por aquí comprando o tomando algo la vez».

El mismo denunciante, que ha pedido mantener el anonimato, ha señalado que este contenedor de orgánica está provocando otros graves problemas a residentes y comerciantes de la zona. «Es un contenedor sin tapa y, con este calor, el olor es insoportable», ha asegurado. Ante esta situación, ha avisado en varias ocasiones a la Concejalía de Medio Ambiente, dirigida por el socialista Jordi Salewski, y a la empresa responsable de la limpieza en el municipio, Valoriza.

Vecinos y comerciantes afirman que los contenedores no se limpian y son foco de ratas. Foto: Daniel Espinosa

«Medio Ambiente envía a los técnicos y estos te dicen que no pueden hacer nada salvo informar», ha lamentado este afectado, «y Valoriza ni responde. Mientras tanto, somos nosotros los que tenemos que aguantar la peste todo el día».

La misma persona se ha preguntado «qué necesidad había de poner ahí un contenedor de orgánica sin tapa» y ha añadido: «Si, al menos, limpiaran el contenedor una vez al día, la cosa cambiaría bastante. Pero es que ni lo limpian. También podrían plantearse retirarlo durante el día y dejarlo solo a las horas a las que se puede tirar la basura porque la gente tira las cosas a cualquier hora y nadie lo controla. Esto es inaguantable».