El toldo es demasiado estrecho para proporcionar sombra en el lado donde espera la gente. | Daniel Espinosa

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La parada de taxis de la avenida de Santa Eulària de Vila ya cuenta desde este lunes con el ansiado toldo para que los usuarios puedan protegerse de las inclemencias meteorológicas. Sin embargo, la alegría de los clientes de este servicio público duró poco tiempo. Y es que, al menos durante la mañana, el toldo daba sombra pero no a quienes estaban sobre la acera esperando un taxi, sino a los vehículos que circulaban por la calzada.

Tal y como ha sido colocado, y debido sobre todo a la altura de los postes, será difícil que el toldo cumpla con su cometido entre la mañana y el mediodía. Algo que, obviamente, no ha pasado este lunes desapercibido ni a los usuarios ni a los residentes en la ciudad que pasearon por la zona.

«Cuestiones técnicas»

Llama la atención esta circunstancia pues la colocación del toldo, desde que fue encargado a principios del mes de junio por el concejal de Movilidad, Aitor Morrás (UP), se ha retrasado casi dos meses por «cuestiones técnicas», según indicó el edil días atrás. Morrás pidió disculpas a los usuarios por este retraso.

Preocupados en el Consistorio por no afectar a los cables de fibra óptica que discurren bajo la acera, parece que nadie tuvo en cuenta que la altura a la que se colocaría el toldo sería un handicap para que este cumpliera con su función durante el verano. El toldo, además, es demasiado estrecho para el servicio que debe dar a los usuarios. Algo que, según pudo saber Periódico de Ibiza y Formentera, se debe a la pretensión de Morrás de no afectar al carril bici que se encuentra ubicado justo en esa acera y que pertenece a la Autoridad Portuaria.

Así las cosas, Vila ya cuenta con un toldo en la parada de taxis más concurrida del municipio. Aunque, visto lo visto, tendrá poca utilidad para quienes tengan que coger un taxi durante la mañana en ubicación.

El apunte
Gisela Revelles

«Este toldo es un ejemplo de lo que nunca hay que hacer»

Gisela Revelles

En redes sociales y foros, el nuevo toldo de la parada de taxis del puerto de Vila cosechó todo tipo de críticas. La mayoría de los comentaristas optaron por el sentido del humor a la hora de valorar esta instalación que de sombra a los taxis pero no a sus clientes. «Es para mear y no echar gota», señalaba uno de los comentaristas en este periódico, «lo han puesto tan cerca de la carretera que proyecta mal la sombra hasta la tarde». Otra añadía: «A todos los municipios de Ibiza que piensen en instalar un toldo, que cojan ejemplo de este para saber lo que nunca hay que hacer».