La concesionaria de los megayates de la dársena de Levante, Igy Marinas, propone crear una doble línea vegetal de más de un metro de altura con jardieneras y bancos y cambiar el empedrado histórico por un pavimiento de hormigón y baldosa de gres porcelánico en el cantil del puerto.

Una nueva reforma en el muelle de Levante de Ibiza, entre el muro y es Martell, podría suponer la sustitución del empedrado histórico que cubre la zona por un moderno pavimento de hormigón y baldosa de gres porcelánico en el cantil del puerto. Así se sugiere en la propuesta de actuación que la nueva concesionaria para las grandes esloras, Igy Gestora Marinas Spain SL, ha hecho llegar a los responsables de la Autoridad Portuaria de Baleares (APB).

El proyecto incluye también la creación de una doble línea vegetal de más de un metro de altura con jardineras y bancos situados entre los históricos edificios del barrio de la Marina.

Autoridad Portuaria de Baleares ha informado este jueves a Periódico de Ibiza y Formentera que esta propuesta precisa de su aprobación y, además, debe tenerse en cuenta la normativa de otras administraciones competentes, como pueda ser el Ayuntamiento de Ibiza.

El ente portuario recordó que Igy Marinas dispone de una ocupación temporal que enlazará después con la concesión definitiva para la gestión de las grandes esloras.

Desde el Ayuntamiento aseguraron no disponer de la propuesta, por lo que no pudieron realizar una valoración. En caso de recibirla, el proyecto pasará después por las comisiones y departamentos correspondientes, según advirtieron.

Los sorprendentes cambios propuestos por la empresa fueron difundidos el pasado miércoles en redes sociales por el arquitecto Pep Toni Roig, quien destacó que el empedrado del puerto está protegido por el Plan especial de protección y reforma interior (PEPRI) de la Marina, sa Penya y el ensanche de Vara de Rey.

Este profesional explicó también que sigue pendiente de aprobación el Plan Especial de Usos del Puerto de Ibiza, que debe definir las posibilidades de actuación y actividades en las zonas marítimas y terrestres de la zona portuaria ibicenca. En este sentido, Roig declaró a este medio que «el de Ibiza, no es el puerto de Algeciras que tiene 100 años. El nuestro tiene 2.500 años». Por ello, consideró que las grandes esloras deberían retirarse del muelle de Levante y recomendó que, al situarse el puerto junto a un barrio histórico y cerca de una zona declarada Patrimonio de la Humanidad, deben tenerse en cuenta todas las opciones posibles al influir cualquier tipo de actuación en estos espacios protegidos. «Ya la reforma que se ejecutó en 2014 presentó muchos fallos y errores», señaló el arquitecto en relación a los diferentes elementos que se instalaron en el espacio portuario.

«Ahora están empezando la casa por el tejado porque no hay todavía un plan urbanístico que defina cuáles son los mejores usos posibles», insistió.

Reformas

En caso de prosperar la propuesta de la concesionaria de las grandes esloras, sería la tercera vez en que el histórico empedrado del muelle de Levante sufre alteraciones. En marzo de 2017, los ibicencos pudieron observar cómo todo este suelo fue levantado durante las obras de instalación de una nueva marina.

Tras compartir el arquitecto en redes sociales los detalles de esta última propuesta de reforma, las reacciones no se hicieron esperar: «¿Y el Plan de Usos? ¿Y los restaurantes en plataformas surgidos de la nada?», se preguntaba un ciudadano. «¿Cambiar el empedrado histórico como han hecho por algunas calles de sa Penya y Dalt Vila?. Estamos destruyendo todo lo que es histórico y lo estamos sustituyendo por construcciones modernas que acaban con la idiosincrasia y la singularidad del lugar», señalaba otra persona. «Es un crimen cambiar el empedrado», añadía un tercer usuario.

La concesión

El pasado junio, APB adjudicó a la compañía Igy Gestora Marinas Spain SL la gestión de los amarres para embarcaciones de gran eslora  en la dársena de Levante.

El plazo de concesión es para ocho años y cinco meses y la tasa de ocupación inicial fue fijada en 408.019,20 euros, a lo que la empresa adjudicataria añadió una mejora de 1.325.000 euros, además del 4% de la tasa de actividad.

Como novedad, se permite el atraque de embarcaciones de entre 20 y 40 metros de eslora en el caso de que sean de base, es decir, que tengan una estancia mínima de seis meses al año, o bien transeúntes en temporada baja. El objetivo de esta medida, según el ente portuario, es «garantizar una mayor presencia de embarcaciones y potenciar así la actividad económica de la zona de la Marina durante toda la temporada». En temporada alta la limitación para las embarcaciones transeúntes se establece en más de 40 metros.

La concesión que gestiona Igy Gestora Marinas comprende 42.152 metros cuadrados de superficie, de los que 38.852 corresponden a lámina de agua y 2.745 de tierra. También se incluyen dos líneas de atraque y la planta baja del edificio de es Martell que podrá ser destinada a locales comerciales para aquellas actividades que establece la Delimitación de Espacios y Usos Portuarios (DEUP) del puerto de Ibiza. Cabe recordar que en el texto del Plan Especial del Puerto de Ibiza se especifica que en este edificio se ubicarán servicios para los usuarios de las marinas náutico deportivas de las dársenas de Levante y Poniente, con «la limitación de implantar en el mismo usos de restauración y comercios con el fin de no afectar a los locales ya existentes».