Las docentes mallorquinas afectadas Joana Hidalgo, Bárbara Morey e Isabel Reus minutos antes de regresar a su isla. | Moisés Copa

A pocos días de la publicación de las adjudicaciones definitivas del concurso general de traslados en Baleares, docentes opositores afectados por el proceso de estabilización se niegan a tirar la toalla y continúan luchando contra este concurso de traslados «injusto» que, según estos profesionales, es consecuencia de la mala gestión de la convocatoria de plazas por parte del anterior Govern balear.

«Nos hicieron una encerrona porque nos vendieron una cosa e hicieron otra. No fueron claros ni sinceros; no hubo transparencia en las oposiciones, tampoco en el cómputo de plazas de estabilización ni en la puntuación obtenida conforme a los méritos», lamenta Bárbara Morey, docente de Mallorca que ha realizado un año de prácticas en el CEIP Sant Jordi tras aprobar las últimas oposiciones. En este sentido, denuncia que el proceso de estabilización relegó a los opositores de Mallorca, ya que tuvieron que irse a Ibiza para consolidar su plaza porque no pudieron elegirla antes que los interinos.

En esta misma línea, su compañera de centro Isabel Reus destaca que como las plazas docentes de las Pitiusas son de difícil cobertura por los problemas en la asignación de vacantes, debido al precio del alquiler, desde el anterior Govern balear «nos vendieron la moto para cubrir estas plazas libres que dejan los interinos». Es más, explica que el 100 % de los maestros opositores están destinados a las Pitiusas porque los «únicos que salen beneficiados» de este proceso son los docentes estabilizados por el concurso de méritos. «La gente crítica que ya sabíamos que nos podía tocar Ibiza o Formentera porque las oposiciones eran a nivel autonómico, pero no sabíamos que competiríamos con tanta desventaja con los estabilizados por las mismas plazas», lamenta esta docente de Mallorca.

Sindicatos

Asimismo, se muestra crítica con la labor sindical porque considera que la alta presencia de interinos en las filas de los sindicatos provoca que no defiendan los intereses de los docentes funcionarios. «CSIF incluso me propuso renunciar a mi plaza para que valorara que me compensaba más; si estar dos años en Formentera o renunciar», indica Bárbara Morey, explicando que, en la última adjudicación provisional de destinos publicada a finales de febrero, obtuvo su plaza en un centro de Formentera.
Esto significa que esta docente mallorquina tendrá que vivir, si no quedan plazas en comisión de servicios, las consecuencias de una triple insularidad entre la isla de residencia y el destino definitivo.

«A día de hoy no se ha publicado nada sobre esta problemática. Nos han llegado borradores por parte de los sindicatos sobre la renovación de comisiones de servicio de aspirantes y no aparece nada», lamenta esta joven docente mientras Isabel Reus señala que a los sindicatos no les conviene «estar a nuestro favor». «A mí me dijeron que ya sabía a lo que iba, que había unas plazas para los estabilizados y otras para nosotros, pero se las han dado todas a ellos. Si nos hubiesen dicho que nos iban a tocar las sobras, ya me pienso si presentarme o no a las oposiciones», afirma Isabel Reus, resaltando que la renuncia a la plaza no es una opción porque la perderían y tendrían que volver a presentarse desde cero.

Junto a ellas está la maestra Joana Hidalgo, quien también es de Mallorca y ha estado un año trabajando en este centro de Sant Jordi. Esta docente añade que hasta dentro de varios años no se volverá a convocar oposiciones como consecuencia del gran número de docentes interinos que se han estabilizado por el concurso de méritos. «Muchas de estas plazas deberían estar ahora ocupadas por docentes funcionarios», apunta, lamentando que dicha concesión tenía que haberse realizado por procesos separados para interinos y profesionales de carrera, tal como se anunció.

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«Se han mezclado todas las plazas», apunta. Asimismo, adelanta que, si no cambia la situación, el curso que viene se enfrentarán a una realidad más complicada porque los funcionarios que este año han realizado prácticas en Mallorca, y les ha tocado Ibiza en las asignaciones provisionales, podrán elegir centro en la Pitiusa mayor porque tienen mejor nota. «Sentimos que, encima, vamos hacia atrás. Pensábamos que el año que viene tendríamos más oportunidades de trabajar en Mallorca por las jubilaciones, pero estamos viendo que no», subraya Joana Hidalgo, señalando que en las provisionales obtuvo plaza en un colegio de Sant Antoni.

Expectativa de destino

En este sentido, agrega que, a falta de conocer las asignaciones definitivas y la autorización de comisiones de servicio, intentan «mentalizarse de su actual situación». Además, según Bárbara Morey, teniendo en cuenta cómo está planteado este proceso, es «más favorable» que un docente se quede en expectativa de destino que una adjudicación definitiva de plaza. «Si estás en la situación de expectativa de destino incluso te puede tocar Mallorca debido a la reasignación de efectivos en los centros», destaca. En esta misma línea, explica que, consciente de las dificultades de lograr una plaza en su isla, se aferraría a seguir en un colegio de Ibiza. «Tengo pocas opciones; irme sola a Formentera o pedir una excedencia. Esto último no puedo hacerlo porque tienes que permanecer en esta misma plaza durante un tiempo prolongado», destaca, adelantando que, si «tiene suerte» y la definitiva le toca en Ibiza, solicitará una reducción laboral para trabajar tres días a la semana y, así, poder estar el resto de días en Mallorca junto a su pareja y su familia.

«Nos han obligado a poner nuestra vida en pausa durante dos años. He llorado muchas veces de impotencia», indica. Cabe recordar que no sólo los funcionarios mallorquines se han visto afectados por el proceso de estabilización, también los docentes de Menorca y en menor medida los de Ibiza debido al número reducido de opositores presentados.

La lucha docente sigue viva a pocos días de las adjudicaciones definitivas
Las docentes de Mallorca Joana Hidalgo e Isabel Reus.

En el caso de los afectados de Menorca que tuvieron que desplazarse a las Pitiusas está la maestra Claudia Sintes, quien realizó el año de prácticas en un centro de Santa Eulària tras aprobar las oposiciones. Esta maestra, que tiene 11 años de experiencia, destaca que en las adjudicaciones de destinos provisionales publicadas a finales de febrero obtuvo plaza en un colegio de Sant Antoni. «Tengo derecho a solicitar comisión de servicios, pero no hay plazas suficientes para todos», agrega, denunciando que ellos «jugaron a ciegas» y compitieron con desventaja con los estabilizados. También señala que hay muchos docentes que incluso han quedado en expectativa por falta de plazas, algo que antes del proceso de estabilización solo ocurría de forma puntual.

Por su parte, desde Educación explicaron que el objetivo es favorecer el máximo posible la conciliación familiar. Por este motivo, decidieron ampliar la concesión de las comisiones de servicio que permitan a los distintos docentes acercarse a su lugar de residencia. Al respecto, desde la Conselleria de Educación destacaron a Periódico de Ibiza y Formentera que los puestos mediante comisión de servicios no están «confirmados», sólo la fecha de adjudicación que, según dichas fuentes, será durante la primera semana de julio. Hay que señalar que, de cara a las oposiciones de 2024, los docentes volverán a opositar a las plazas de cada isla.

Esto supondrá que salgan plazas por especialidad en la isla de residencia, sin embargo, señalan desde Educación, son plazas de años anteriores y, por tanto, no se pueden sumar a la bolsa de oposiciones del año pasado. «Sólo podrán optar si quedan desiertas o no se presenta nadie», puntualizan.