La Avenida de la Paz es una de las mas grandes de la isla. | Moisés Copa

La avenida de la Paz es una de las mas grandes de la isla y de las que más tráfico tiene. Arranca en la rotonda de la Policía Nacional de Ibiza y culmina en la carretera de Sant Portinatx.

Jesús, un vecino, considera de vital importancia esta vía ya que «hace falta en Ibiza una ciudad por la que podamos circular». Su único ‘pero’ es que mejoraría el acceso de un lado a otro. «Yo paso casi todos los días y se forman demasiadas colas», observa este vecino.

Árboles
A Gabriel como peatón le gustaría que «los coches respeten y que pongan más sombras» para poder caminar «más a gusto», y a su vez que «pongan más carriles bici». En esta línea ,Luis reconoce que le gustaría que haya «más sombra; podrían poner más árboles y más vegetación en la mediana también», pero la segunda opción la propone «para que se vea más bonito ya que es la entrada a Vila».

Sin conocerse, Yember reflexiona en sintonía: «Para mí falta más decoración, más árboles en el medio y por las calles».

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La esposa de Luis, como él, la ve igual muy bonita: «La han venido arreglando desde hace unos meses; habían huecos de tierra que ahora taparon» cuenta.

A las nueve de la mañana es «un embudo» porque cerraron una entrada por la que ahora se sale de Cetis y ahora los coches deben desplazarse hasta el final de la avenida para entrar a la ciudad.

Mejoras
Los lugareños como Cristina sobre todo reclaman que arreglen las zonas con tierra. «Cuando se inunda parece una piscina; hay que venir en barco hasta aquí», ironiza y, además, reclama que la gente «tira la basura al suelo» y se va con la corriente hasta las aceras. No hay desagües, destaca Martina: «Cae todo lo de Can Misses y el único desagüe que hay no da a basto».

Paulina explica que en la entrada de su restaurante, «este sector es un limbo porque no se hace cargo ni el Ayuntamiento ni el Consell, como que nadie sabe de quién es y está bastante abandonado». Se refiere a que los matojos crecen y no los cuidan; la gente aparca allí para comer en sus coches, tiran las basuras al suelo y ‘hasta luego Lucas’. A esto se suma que la limpieza no llega hasta allí casi nunca para recoger y además «no hay papeleras». Incluso comenta que la gente para en estos sectores a «vaciar los ceniceros del coche».