Tres trayectorias vitales dedicadas a la música

| Eivissa |

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Marta García es la integrante más joven de la Banda Simfònica Ciutat d’Eivissa. Tiene 14 años y toca el clarinete desde los siete. Asegura que le encanta la música desde muy pequeña y que cuando tuvo la edad suficiente les dijo a sus padres «que quería estudiar música». A pesar de tener una agenda llena de actividades extra escolares, se apuntó el año pasado y le gusta ser parte de la banda porque «tengo otras amigas que también tocan» y asegura que lo compagina todo perfectamente «porque hay tiempo para todo». Eso sí, tiene claro que no quiere dedicarse a la música de mayor aunque si mantenerlo como afición.

Joan Palau Tur tiene 78 años y hace 63 que forma parte de la Banda Simfònica Ciutat d’Eivissa. Es más longevo que la propia formación pues antes estaba en la Banda Municipal de Música de la que surgió la actual. El es saxo tenor, empezó a tocar a los 15 años y de hecho, en Can Ventosa hay una foto colgada de cuando él tenía esa edad y era el más joven de la banda que dirigía Victorino Planells Roig. Un lugar que, precisamente, hoy ocupa Marta. «Actualmente todos están muertos y yo soy el único que queda», aseguró el saxofonista.

Palau tocaba también la guitarra en una orquesta con sus hermanos, haciéndose llamar los Four Brothers. En este sentido, asegura que ahora la situación de los jóvenes músicos ha mejorado mucho «porque antes en la escuela no nos enseñaban música y ahora sí». Incluso, Joan destaca que en su época había músicos que le enseñaban en la propia orquesta. «Había clases de solfeo y los veteranos enseñaban a los novatos, pero ahora los jóvenes tienen profesores y todo es completamente distinto», dijo.

Ahora, tras jubilarse hace diez años y dejar su Ferretería Palau, Joan, sigue ensayando como el que más porque «me distrae y me despeja la mente». Y por ello asegura que mientras tenga salud seguirá tocando, «porque es mi pasión y porque me va muy bien para la cabeza y la mente porque nunca se deja de aprender».

«El hombre del trombón»

Junto a ellos está el músico que toca uno de los instrumentos más curiosos que hay en la banda, el trombón. Lo toca Vicent Tur Ramon, un ibicenco de 36 años, que comenzó con él cuando tenía 11 gracias a «un amigo de la familia que es trompetista». De hecho, comenzó con este instrumento pero como no se le daba «excesivamente bien» probó con el trombón. Y lo hizo tan bien que a los 12 años ya estaba tocando en la Banda Simfònica Ciutat d’Eivissa. Incluso, ha hecho de este instrumento su profesión puesto que hace ‘bolos’ y da clases en la Escuela de Música de Santa Eulària, en Can Blau en Sant Agustí y en el Patronat de Música d’Eivissa.

Además, parece que ha contagiado su afición a otros chicos. En la actualidad, Ramón asegura que en Eivissa hay más de 20 alumnos de trombón, a pesar de ser un instrumento bastante desconocido. «Soy consciente de que los que me vienen son los que no han podido encontrar plaza en otros instrumentos más populares, pero me da igual porque lo que intento es crear personas amantes de la música», concluyó.

25 años y 25 días después

La Banda Simfònica realizó el pasado sábado 23 de enero un concierto en conmemoración de su primer cuarto de siglo de vida. Una vida que se remonta a los tiempos en los que bajo el gobierno del alcalde Enrique Fajarnés y la concejala de Cultura María Jiménez, Manuel Ramón Mas, recién nombrado director del Patronato Municipal de Música, decidió fusionar a los miembros de la desaparecida Banda Municipal de Música y a los jóvenes músicos de la Orquesta Juvenil de Pro Música. Lo consiguió, y la primera actuación tuvo lugar un 29 de diciembre de 1990 en la sala de fiestas del Casino de Ibiza a causa del mal tiempo. Ahora 25 años y 25 días después, jóvenes y veteranos como Marta, Joan o Vicent, se volvieron a unir en Can Ventosa. Una prueba más de que la Banda Simfònica Ciutat d’Eivissa es más que una familia.

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